{"id":16860,"date":"2026-05-25T04:17:59","date_gmt":"2026-05-25T04:17:59","guid":{"rendered":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/?p=16860"},"modified":"2026-05-25T04:18:01","modified_gmt":"2026-05-25T04:18:01","slug":"en-la-guerra-de-espana-se-condenso-toda-una-epoca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/2026\/05\/25\/en-la-guerra-de-espana-se-condenso-toda-una-epoca\/","title":{"rendered":"\u00abEn la Guerra de Espa\u00f1a se condens\u00f3 toda una \u00e9poca\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\"><strong>Entrevista a Juan Andrade<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\">Por <a href=\"https:\/\/rebelion.org\/autor\/pablo-elorduy\/\">Pablo Elorduy<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este historiador ha planteado un momunental libro que recorre la historia de Europa desde el momento previo a la I Guerra Mundial hasta la Guerra de Espa\u00f1a pasando por el momento revolucionario que puso en jaque a todos los Estados del continente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nacido en Barcelona pero criado y formado en Extremadura, Juan Andrade&nbsp;(1980), ha publicado en este mes de mayo&nbsp;<em>El cielo y las ruinas.&nbsp;<\/em><em>Guerra, fascismo y revoluci\u00f3n en Europa (de 1914 a la guerra de Espa\u00f1a). <\/em>Publicado por Akal, se trata de una obra ambiciosa, que recorre tres d\u00e9cadas fundamentales para conocer la historia del continente. Con una escritura limpia y rica, Andrade parte de las vidas cruzadas de una serie de personajes, quiz\u00e1 secundarios en la historiograf\u00eda de la \u00e9poca, que sin embargo dotan de relieve a hechos cruciales y ense\u00f1an las derivadas que pudo tomar la historia a lo largo de esos a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La narraci\u00f3n desplegada por este historiador se constituye as\u00ed como un maravilloso friso lleno de matices y detalles que comprenden toda una \u00e9poca y que se proyectan sobre nuestro presente. Fen\u00f3menos explicitados en torno a la guerra y las revoluciones en aquel momento como el ultranacionalismo, el compromiso militante, la lucha de clases, el poder del feminismo, y los chantajes al movimiento obrero se proyectan sobre nuestro presente en un di\u00e1logo que remite a aquella vieja frase de William Faulkner: \u201cEl pasado nunca est\u00e1 muerto. No es ni siquiera pasado\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El libro baja el tel\u00f3n en la Guerra de Espa\u00f1a, pero es un ensayo sobre el conjunto de Europa \u00bfPor qu\u00e9 elegiste ese momento final?<br><\/strong>Porque interpreto que la Guerra de Espa\u00f1a fue un momento de condensaci\u00f3n de los conflictos globales que se ven\u00edan reproduciendo de 1914 en adelante. En Espa\u00f1a se reprodujeron esos conflictos a su modo y al mismo tiempo esa guerra atrajo a buena parte de las figuras con las que yo anudo la trama del libro. Son figuras que pasaron a su vez por la Primera Guerra Mundial, por las revoluciones de 1917 a 1921 y que participaron o sufrieron tambi\u00e9n el ascenso del fascismo. Esta trabaz\u00f3n, a partir de estas figuras, me permite ver tambi\u00e9n la cantidad de transferencias de experiencias de la historia de Europa que arribaron a Espa\u00f1a. De tal suerte que en Espa\u00f1a entonces se condens\u00f3 toda una \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfCu\u00e1les son esos cruces de caminos que se dan en la Guerra Civil?<br><\/strong>La guerra es una encrucijada en la historia de Europa en la medida en que en ella se abre un camino todav\u00eda no inevitable a la Segunda Guerra Mundial. De ella salen fortalecidas y vigorizadas las potencias del eje. Es la primera gran victoria que obtienen conjuntamente en territorio continental a escala europea y en ella constatan, por lo menos en ese momento, que la \u00fanica alianza que pod\u00eda hacerle frente, que era la alianza de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica con las llamadas democracias europeas, no se ha consumado ni tiene visos de consumarse. En el <em>pathos<\/em> fascista es una victoria fundamental y adem\u00e1s lo es tambi\u00e9n desde el punto de vista geopol\u00edtico, por cuanto que pinzan a Francia, cierran el sistema de defensa del Mediterr\u00e1neo y al mismo tiempo han fijado ya una colaboraci\u00f3n no solo diplom\u00e1tica, no solo ideol\u00f3gica, no solo pol\u00edtica, sino tambi\u00e9n militar. Por otra parte, es una encrucijada sobre todo para las figuras que anudan la trama que yo cuento en el libro, porque en ese momento cada una de ellas va a tomar caminos diferentes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfCu\u00e1les son esos caminos?<\/strong><br>Algunos de ellos van a suicidarse porque van a vivir el fin de la guerra de Espa\u00f1a y la gran guerra que se avecina como el final de sus d\u00edas. Por agotamiento, por pesimismo, por enfermedad, por extenuaci\u00f3n. Se van a quitar la vida directa o indirectamente Walter Benjamin, Simone Weil o Carl Einstein. Otros, sin embargo, van a proseguir en la Segunda Guerra Mundial la lucha contra el fascismo que ya hab\u00edan empezado en la Guerra Civil espa\u00f1ola, pasando por la resistencia y sufriendo tambi\u00e9n en campos de concentraci\u00f3n y sobreviviendo a los mismos. Es el caso de dos mujeres de vida fascinante como son Lise London y Teresa Noce, que luego se van a proyectar como figuras fundamentales de la posguerra y de la construcci\u00f3n de los nuevos reg\u00edmenes, de tal forma que la experiencia de Espa\u00f1a es una encrucijada hist\u00f3rica y es una encrucijada en sus vidas. Va a serlo tambi\u00e9n desde el punto vital y pol\u00edtico para otras figuras de esta historia, sobre todo las que vienen del movimiento comunista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfQui\u00e9nes fueron?<br><\/strong>Hay tres figuras del aparato cultural del KPD, del Partido Comunista Alem\u00e1n, que van a experimentar trayectorias muy distintas. Ludwig Renn, que se mantendr\u00e1 firme a la ortodoxia sovi\u00e9tica y respetar\u00e1 el pacto Molotov-Ribbentrop, se comer\u00e1 ese sapo terrible que no le dejar\u00e1 de producir indigesti\u00f3n y luego volver\u00e1 a su mundo de lealtad sovi\u00e9tica en la RDA despu\u00e9s de haber pasado por los terribles campos de concentraci\u00f3n franceses. Otro intelectual, Gustav Regler, romper\u00e1 a partir del pacto Molotov-Ribbentrop para encarnar una suerte de progresismo que luego estar\u00e1 cotizado en ciertos sectores de la Guerra Fr\u00eda. El tercero, Arthur Koestler, se convertir\u00e1 en uno de los grandes intelectuales del anticomunismo. En esas vidas cobra mucha fuerza la idea de la Guerra de Espa\u00f1a como una encrucijada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br><strong>La Guerra de Espa\u00f1a es el tercer acto del libro. Vamos a hablar del primero. \u00bfQu\u00e9 cambios supone la Primera Guerra Mundial para la historia de Europa?<\/strong><br>Lo primero que cambia con cualquier guerra son los millones de muertos que provocan. Y \u00e9sta provoc\u00f3 diez u once millones de muertos directamente como resultado de los combates, adem\u00e1s de otros tantos millones de heridos. Gener\u00f3 tambi\u00e9n millones de traumatizados, porque el horror de esta guerra moderna y la coexistencia constante con la muerte satur\u00f3 las categor\u00edas cognitivas y la capacidad de asimilaci\u00f3n an\u00edmica de esta gente. Luego cambiaron much\u00edsimas cosas desde el punto de vista pol\u00edtico y geopol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfCu\u00e1les fueron esos cambios en los mapas y qu\u00e9 supusieron a nivel pol\u00edtico?<br><\/strong>La irrupci\u00f3n de Estados Unidos como gran gigante a costa del poder\u00edo de Europa y una redefinici\u00f3n <em>manu militari<\/em> del mapa del continente, que fue concebida sobre todo para contener la proyecci\u00f3n continental de Alemania y para aislar tambi\u00e9n esa revoluci\u00f3n internacionalista en Rusia que hab\u00eda estallado en 1917 y hab\u00eda triunfado tras una terrible guerra civil. Para eso se disolvieron imperios y se crearon Estados-naci\u00f3n y eso dise\u00f1\u00f3 un mapa de Europa tremendamente inestable, delimitado por multitud de ejes de tensi\u00f3n y de conflictos fronterizos, religiosos, identitarios, pol\u00edticos, del que sali\u00f3 triunfante sobre todo el nacionalismo; bien sea como nacionalismo exultante, vencedor, impositivo, como nacionalismo reactivo, resentido, irredentista o como nacionalismo contrarrevolucionario. En ese nacionalismo anid\u00f3 tambi\u00e9n el fascismo y las nuevas derechas. Este legado produjo dos vectores: la voluntad de evitar una nueva guerra mundial por la v\u00eda de la diplomacia y de la pol\u00edtica de apaciguamiento. Y, por otra parte, la conciencia de muchos agentes de que este orden se hab\u00eda impuesto por la v\u00eda militar, y que solo por la v\u00eda militar y la guerra se podr\u00eda revertir. Y la gesti\u00f3n de esa contradicci\u00f3n result\u00f3 fat\u00eddica y acab\u00f3 conduciendo, en virtud de otros factores, a la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfPor qu\u00e9 hay que establecer una diferencia tan fundamental entre la expresi\u00f3n del nacionalismo antes de 1914 y del nacionalismo que sale de la Primera Guerra Mundial?<br><\/strong>Que sale, que se desarrolla durante la guerra y que viene de antes pese a que se contenga con ese ox\u00edmoron de la paz armada. Ese nacionalismo es casi constitutivo de la contemporaneidad y ya hab\u00eda, adem\u00e1s, alimentado otras guerras terribles como fueron las guerras de dominaci\u00f3n colonial. En el libro trato de subrayar que esta violencia tan tremenda, informada por idearios ultra nacionalistas que tanto acab\u00f3 escandalizando y aterrando a Europa fue, en buena medida, una reproducci\u00f3n de los idearios nacionalistas, civilizatorios y de dominaci\u00f3n que hab\u00edan estimulado e informado la pr\u00e1ctica colonial. De tal forma que la violencia de la Primera Guerra Mundial y sus idearios deshumanizadores del enemigo, que permit\u00edan o que animaban a exterminarlo, fue en cierta medida tambi\u00e9n una introyecci\u00f3n en Europa de la violencia que Europa ven\u00eda practicando hacia afuera, lubricada por esos idearios ultranacionalistas constitutivos en buena medida de la contemporaneidad y alimentados desde finales del siglo XIX y principios del siglo XX en t\u00e9rminos muy belicistas, que conceb\u00edan la guerra como un mecanismo natural, no s\u00f3lo natural, sino propiamente moderno para hacer valer los intereses econ\u00f3micos y los idearios civilizatorios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Es equiparable a lo que <a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/pensamiento\/entrevista-richard-seymour-nacionalismo-desastre\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Richard Seymour<\/a> llama el \u201cnacionalismo del desastre\u201d actual.<\/strong><br>La diferencia con hoy d\u00eda es casi que no se apela ya a idearios civilizatorios, sino m\u00e1s bien a la defensa de intereses descarnados. En la Guerra Fr\u00eda y en la Postguerra Fr\u00eda, todav\u00eda hab\u00eda que justificar de alguna forma, por inveros\u00edmil o hip\u00f3crita que resultase, la lucha por la democracia contra reg\u00edmenes tir\u00e1nicos o por la existencia de armas de destrucci\u00f3n masiva, hoy en d\u00eda se apela a esos idearios de manera mucho m\u00e1s d\u00e9bil, se apela a intereses puramente descarnados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El nacionalismo contamina asimismo al movimiento obrero en un momento de extraordinaria pujanza, \u00bfc\u00f3mo sucede?<br><\/strong>Hay un contagio o una contaminaci\u00f3n del fervor nacionalista de la \u00e9poca en t\u00e9rminos de imaginario, en t\u00e9rminos ideol\u00f3gicos, a alguna parte de las direcciones de los principales partidos de la Segunda Internacional y eso, en parte, aunque no es la raz\u00f3n principal, los empuja a respaldar finalmente los cr\u00e9ditos de guerra. Pero hay otras razones que remiten tambi\u00e9n al nacionalismo en t\u00e9rminos m\u00e1s org\u00e1nicos y funcionales. Uno de ellos, por ejemplo, es que la Internacional Socialista y la inmensa mayor\u00eda de los partidos que la conformaban, se ven\u00edan manifestando en contra de la posibilidad de una guerra mundial y hab\u00edan asumido el compromiso de oponerse ferozmente a ella. Pero en la pr\u00e1ctica hay que tener en cuenta que la Segunda Internacional funciona, a diferencia de la primera, sobre todo como una yuxtaposici\u00f3n de partidos nacionales que est\u00e1n muy integrados y muy encuadrados en las din\u00e1micas pol\u00edticas de sus respectivos pa\u00edses. Entonces, ni tienen experiencia, ni tienen estructuras org\u00e1nicas ni pr\u00e1cticas adquiridas para hacer lo que deb\u00eda hacerse en ese contexto, y ellos mismos hab\u00edan enunciado, que era una huelga a escala internacional que paralizara la posibilidad de una movilizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><br>\u00bfQu\u00e9 otros elementos influyen?<br><\/strong>Tambi\u00e9n hay factores de temor, que son l\u00f3gicos: esos partidos, y el movimiento obrero en su conjunto, vienen experimentando, incluso en tiempos de paz, la acci\u00f3n represiva de reg\u00edmenes pol\u00edticos, incluso parlamentarios. La posibilidad de un estado de guerra, de una ley marcial, hubiera incrementado o acrecentado extraordinariamente la represi\u00f3n sobre ellos. Est\u00e1n aterrados ante esa idea. Lo primero que pasa en una guerra es una guerra interna. Es una guerra contra quienes se oponen a la guerra. Luego tambi\u00e9n hicieron c\u00e1lculos de intereses y c\u00e1lculos de oportunidad. Se plantearon que el respaldo a sus respectivos pa\u00edses en la Primera Guerra Mundial les brindaba una oportunidad en dos sentidos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfCu\u00e1les?<\/strong><br>En primer lugar, condicionaron ese respaldo a la aprobaci\u00f3n de futuras reformas sociales y de futuras reformas democr\u00e1ticas. Hubo un diputado socialdem\u00f3crata alem\u00e1n que dijo que estaban haciendo la guerra contra Francia para ganar la ampliaci\u00f3n del sufragio en Alemania. Claro, el problema es que esas reformas sociales y democr\u00e1ticas no llegaron en ning\u00fan momento durante la guerra, sino que luego las impuso la revoluci\u00f3n que se rebel\u00f3 contra esta misma actitud de los dirigentes socialdem\u00f3cratas. En segundo lugar, les prometieron, y esto s\u00ed que lo cumplieron, incorporarse por primera vez en la historia a los gobiernos nacionales, incluso con ministerios y si no con secretar\u00edas o a trav\u00e9s de cooperaci\u00f3n con las organizaciones empresariales en el \u00e1mbito de las empresas. Hubo un est\u00edmulo ideol\u00f3gico y un contagio de ese fervor chovinista. Era un c\u00e1lculo destinado a ganar derechos y sobre todo, a ganar poder. Y eso fue lo que les empuj\u00f3, adem\u00e1s del miedo a ser reprimidos por el Estado en el caso de que se opusieran a la guerra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfQui\u00e9n era <a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/colectivo-burbuja\/libertad-circulacion-internacional-izquierda-antes-1914\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Jean Jaures?<\/a> \u00bfPor qu\u00e9 se\u00f1alas su asesinato como un punto fundamental para el estallido de la guerra?<br><\/strong>Esto viene de un punto de vista personal que es distinto a aquel que aparece de manera muy convencional en las narraciones al uso de la Primera Guerra Mundial, que considera que el detonante de la Primera Guerra Mundial fue el ultra mencionado asesinato del archiduque Francisco Fernando en Sarajevo, como si ese fuera la mecha que hizo estallar el polvor\u00edn que realmente era Europa en ese tiempo. Lo que planteo es que, m\u00e1s importante que los magnicidios de las figuras que est\u00e1n a favor de la guerra, a veces es m\u00e1s importante el asesinato de las personas que est\u00e1n en contra de esas guerras. Jaures representaba eso: el dirigente socialista dispuesto a jug\u00e1rselo todo y a movilizar todos los recursos para evitar in extremis una guerra que ya era muy pr\u00f3xima. Y personifica esa acci\u00f3n de los Estados, por la cual ir a la guerra obliga o pasa previamente por neutralizar, intimidar, apartar, escorar o incluso asesinar a quienes se oponen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfQu\u00e9 responsabilidad tuvo el Estado franc\u00e9s en su asesinato?<br><\/strong>En este caso no lo hizo directamente el Estado, sino un ultranacionalista franc\u00e9s que ten\u00eda tantas ganas de ir a la Primera Guerra Mundial que la anticip\u00f3 antes en su territorio, acabando con la vida de quien se opon\u00eda a ella, pero el Estado en buena medida fue corresponsable porque al cabo de cinco a\u00f1os lo sac\u00f3 de la c\u00e1rcel y exoner\u00f3 a su asesino. La figura de Jaures es importante en el libro por esta raz\u00f3n y por otras dos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfCu\u00e1les?<\/strong><br>Una, porque Jaures es una figura que enlaza el socialismo hist\u00f3rico del siglo XIX y principios de siglo con la nueva generaci\u00f3n de revolucionarios. Ah\u00ed est\u00e1 el paneg\u00edrico, las loas que le dedica Le\u00f3n Trotski cuando dice que es un hombre del pasado que hay que dejar atr\u00e1s y al mismo tiempo un hombre que encarna los ideales del socialismo futuro, pero que no es un hombre para las mediaciones violentas que en ese momento era necesario entre el pasado y el futuro. Y la segunda raz\u00f3n es porque su asesino Raoul Villain, este ultranacionalista, se esconder\u00e1 luego en la isla de Ibiza huyendo del rastro culpable que a la postre dej\u00f3, cuando se resignifica la Primera Guerra Mundial como una experiencia terrible. En el verano de 1936, azares de la vida, se encontr\u00f3 con un grupo de milicianos cuando estaban a punto de abandonar la isla y sin saber muy bien qui\u00e9n era, ellos se cobraron venganza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfC\u00f3mo se produjo el entusiasmo que llev\u00f3 a muchos j\u00f3venes de clase obrera a anhelar la guerra total?<br><\/strong>Fue resultado de una combinaci\u00f3n de presi\u00f3n desde arriba y disposici\u00f3n desde abajo, de presi\u00f3n pol\u00edtica y de predisposici\u00f3n an\u00edmica. Fueron reyes, jefes de Estado, empresarios con medios de comunicaci\u00f3n e intelectuales \u2013muchos intelectuales y muchos acad\u00e9micos\u2014 los que inflamaron el ambiente con sus soflamas b\u00e9licas, contagiando a esa parte de las clases populares. Pero esas clases populares tambi\u00e9n ten\u00edan una predisposici\u00f3n por varias razones: porque sent\u00edan en ese momento la guerra como una posibilidad para escapar de la anomia, de la vida gris, de la vida de dominaci\u00f3n y de explotaci\u00f3n cotidiana, de esa vida carente de sentido e intensidad de las sociedades modernas, industrializadas, urbanas. Tambi\u00e9n porque en un contexto de desaf\u00edo por el avance de las mujeres a trav\u00e9s del sufragismo, a trav\u00e9s de las luchas obreras y de la apropiaci\u00f3n del espacio p\u00fablico, la guerra reaparece ante muchos hombres como la \u00fanica actividad eminentemente masculina sobre la cual tienen el monopolio. Y entonces eso les invita a recibir con entusiasmo y con fervor la guerra. Ahora bien, esto es importante y la historiograf\u00eda ya cada vez ha avanzado m\u00e1s en eso: la mayor parte de la gente y la mayor parte de las clases populares no quisieron en ning\u00fan momento la guerra. Pero estas presiones desde arriba, estas intimidaciones, las paraliz\u00f3 en buena medida y hasta cierto punto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><br>\u00bfC\u00f3mo se manifestaron las calles en esos momentos previos al estallido y cuando ya comienza la guerra?<\/strong><br>Hubo muchas manifestaciones contra la guerra, sobre todo al comienzo. Desde el punto de vista de la narrativa y de las representaciones hist\u00f3ricas se han magnificado las manifestaciones de fervor chovinista y b\u00e9lico de las clases populares, porque eran m\u00e1s vistosas, porque hac\u00edan m\u00e1s ruido. La historiograf\u00eda ha estado siempre m\u00e1s atentas al bullicio. Sin negar esa realidad que est\u00e1 ultra documentada \u2013podemos verlos en im\u00e1genes de la \u00e9poca que son extraordinariamente llamativas\u2013 las tendencias historiogr\u00e1ficas actuales dicen que la mayor\u00eda de la gente no quiso la guerra. Tambi\u00e9n se dieron casos muy singulares. Hay figuras como Ernst Toller que se manifiestan contra la guerra de manera clara, pero una vez estalla, se van voluntarios a la guerra de sus respectivos pa\u00edses. Hay tambi\u00e9n esas posiciones difusas que explican esta realidad m\u00faltiple.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Hablamos de la aviaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n del uso de la guerra qu\u00edmica en la Primera Guerra Mundial como un fen\u00f3meno diferencial, en cuanto esa maquinaria de terror se despliega por primera vez en Europa. \u00bfHasta qu\u00e9 punto ese cambio tecnol\u00f3gico es determinante para el periodo de la guerra y para el posterior?<br><\/strong>Es tremendo, porque gener\u00f3 una aut\u00e9ntica cat\u00e1strofe como resultado precisamente del alto nivel de desarrollo cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico aplicado a un armamento que se produc\u00eda en serie a partir de los avances de la industria capitalista contempor\u00e1nea. Las fuerzas productivas degeneraron y derivaron r\u00e1pidamente en fuerzas destructivas y, adem\u00e1s, entraron en espirales de mejora constante, reproduciendo la capacidad de destrucci\u00f3n. Esa disposici\u00f3n equivalente de recursos llev\u00f3 al estancamiento en la guerra de trincheras, donde cada intento por desatascarlo provoc\u00f3 una escabechina. Y en ese contexto, es verdad que hay un elemento de novedad que es la guerra qu\u00edmica, el atmoterrorismo, que lo llama Peter Sloterdijk. Sloterdijk dice que ah\u00ed es exactamente donde empieza el siglo XX.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfEn qu\u00e9 consiste esa novedad?<br><\/strong>Ante la dificultad de acabar directamente con la vida del enemigo por un impacto tecnol\u00f3gico directo como puede ser una granada, un mortero o un disparo de un fusil, se tom\u00f3 la determinaci\u00f3n de utilizar esa tecnolog\u00eda para destruir completamente sus condiciones ambientales, atmosf\u00e9ricas, sus condiciones de vida. Eso luego se reproduce en la guerra a\u00e9rea por las t\u00e9cnicas de bombardeos de alfombra y de saturaci\u00f3n que hacen de los barrios y de las ciudades aut\u00e9nticas c\u00e1maras de incineraci\u00f3n que se saldan con muertes por asfixia de la gente en muy pocas horas. Eso cambia completamente las posibilidades de la guerra. Adem\u00e1s, la guerra prueba una cosa terrible, que es que se confiaba previamente en el equilibrio de terror basado en el principio disuasorio de la destrucci\u00f3n mutua, con la conciencia de que los arsenales de que dispon\u00eda cada una de las partes evitar\u00eda el conflicto. Y se rompi\u00f3 ese principio disuasorio. La pregunta hoy es si realmente somos conscientes de que los equilibrios de terror basados en el principio de destrucci\u00f3n mutua pueden asegurar la paz, precisamente porque se ha avanzado en unos t\u00e9rminos terribles tras la disposici\u00f3n del armamento nuclear. Y hay dirigentes hoy en d\u00eda que todav\u00eda conf\u00edan en ese equilibrio de terror tan terrible, tan catastr\u00f3fico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br><strong>La revoluci\u00f3n es el segundo acto del libro. Es el periodo que va desde la Revoluci\u00f3n rusa hasta el acto final, la Guerra de Espa\u00f1a.<br><\/strong>Dedico una parte del libro a ese acontecimiento, a ese episodio magno de la Revoluci\u00f3n de Petrogrado de 1917, pero luego hay otra parte que se refiere a la revoluci\u00f3n global, que es toda una oleada de revoluciones, que se propaga y que se extiende sobre todo por centroeuropa, pero que llega de un modo u otro a pr\u00e1cticamente todos los rincones del continente. Esto muestra que la Revoluci\u00f3n no fue un fogonazo que vino de Oriente, de Rusia, sino que era una sustancia que estaba contenida en el propio cuerpo social europeo a partir de una cadena de experiencias revolucionarias y de memoria. Y es una sustancia con respecto a la cual los hechos de octubre en Petrogrado, o las interpretaciones que se hace de ellos, act\u00faan en todo caso como levadura o como reacci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfQu\u00e9 es la Revoluci\u00f3n global de esas dos d\u00e9cadas en t\u00e9rminos hist\u00f3ricos?<br><\/strong>La revoluci\u00f3n es el gran fen\u00f3meno global de la posguerra, que atraviesa las fronteras y que adem\u00e1s genera experiencias hom\u00f3logas, como por ejemplo la autoorganizaci\u00f3n de trabajadores y trabajadoras y de soldados en esas formas de democracia directa e indirecta que se desarrollan, los consejos. Hay contagio, hay emulaci\u00f3n entre unos procesos y otros, pero tambi\u00e9n mucha simultaneidad y sincron\u00eda. Finalmente, hay una enorme divergencia en la resoluci\u00f3n de estos procesos, sobre todo all\u00ed donde triunfa \u2014en Rusia, en lo que ser\u00e1 la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, tras una guerra\u2014 y donde es aplastada, contenida o drenada a trav\u00e9s de experiencias pol\u00edticas muy distintas entre s\u00ed: la Rep\u00fablica de Weimar en Alemania, el r\u00e9gimen reaccionario de Horthy en Hungr\u00eda, o el fascismo propiamente dicho en Italia. Pero la revoluci\u00f3n as\u00ed concebida no desaparece, sino que vuelve de manera empecinada y se resit\u00faa en otros tiempos, en otros par\u00e1metros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Se reinterpreta sobre la marcha.<br><\/strong>Los intelectuales que yo analizo la reordenan intelectualmente porque la pr\u00e1ctica tambi\u00e9n insiste en ella. La figura que reordena estas ideas de lo que puede y debe y podr\u00eda ser la revoluci\u00f3n tras la neutralizaci\u00f3n de esta oleada del 17 al 21 es Antonio Gramsci. Pero Gramsci solo es la figura m\u00e1s sofisticada de una reflexi\u00f3n que est\u00e1n haciendo todos los dirigentes pol\u00edticos y buena parte de los intelectuales. La revoluci\u00f3n sigue siendo el vector fundamental de mi libro, en la medida que llega a la Guerra Civil espa\u00f1ola, donde se produce una revoluci\u00f3n tambi\u00e9n muy <em>sui g\u00e9neris<\/em> y sobre todo muy parad\u00f3jica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfQu\u00e9 importancia tiene en un episodio de tan poco alcance temporal como es <a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/historia\/comuna-paris-aniversario-revolucion-obrera\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">la Comuna de Par\u00eds<\/a> para los revolucionarios de Petrogrado y para los revolucionarios de todo el continente?<br><\/strong>Reinhart Koselleck dec\u00eda que el tiempo hist\u00f3rico es una combinaci\u00f3n de recurrencia y de unicidad, por cuanto que los agentes hist\u00f3ricos obran en funci\u00f3n de las condiciones de su tiempo, pero tambi\u00e9n de la memoria, de la lectura, de las herencias y de las continuidades que, por fragmentarias que sean, tienen con respecto a estos episodios del pasado. De tal forma que hay una cadena de memoria de las revoluciones que forma el marco mental, intelectual, doctrinario, pol\u00edtico y estrat\u00e9gico desde el cual operan los agentes. Y en el caso de estos revolucionarios, empezando por Rosa Luxemburgo y siguiendo por Lenin, las experiencias de la Revoluci\u00f3n Francesa y de la Guerra de la Vend\u00e9e, por ejemplo, pero sobre todo, de la Comuna de Par\u00eds, est\u00e1n m\u00e1s que presentes. Son hitos elogiados, inspiradores, estimulantes, pero tambi\u00e9n contrafiguras o espejos en los que mirarse.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfEn qu\u00e9 sentido?<\/strong><br>En el libro recojo c\u00f3mo, en el momento que se est\u00e1 produciendo la Guerra Civil rusa, Lenin dice que el gran problema de la Comuna de Par\u00eds es que no dispuso o no entendi\u00f3 lo que eran las estructuras de poder del Estado y c\u00f3mo las revoluciones derivan necesariamente en una guerra civil para la cual hay que estar preparados y se deben librar como se libran las guerras modernas. Esta, entre previsi\u00f3n y propuesta, de Lenin de convertir las guerras de intereses capitalistas entre Estados en guerras revolucionarias de clase acab\u00f3 tambi\u00e9n sorprendiendo al propio Lenin, porque esa guerra que promovi\u00f3 y que libr\u00f3, sin perjuicio de los costes sociales que pudiera tener, super\u00f3 con creces sus propias expectativas en t\u00e9rminos de destrucci\u00f3n. Al final tuvo que empezar a construir el socialismo (aunque a \u00e9l le dio poco tiempo para hacerlo) sobre ruinas. Sobre las ruinas del zarismo, sobre las ruinas de la Gran Guerra y sobre las ruinas de una guerra civil terrible y calamitosa que explica en parte tambi\u00e9n c\u00f3mo los h\u00e1bitos militares y autoritarios adquiridos durante la guerra civil rusa en virtud de su fuerza e intensidad, se acabaron osificando o cronificando en la institucionalidad del nuevo Estado socialista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>En la Guerra de Espa\u00f1a vuelve a ponerse en tensi\u00f3n la complej\u00edsima relaci\u00f3n entre revoluci\u00f3n y guerra. Hay una idea de que no es posible la revoluci\u00f3n si no se lleva a cabo la guerra, pero al mismo tiempo la guerra mata muchas de las posibilidades de la revoluci\u00f3n.<br><\/strong>Esa tensi\u00f3n entre la energ\u00eda emancipadora, liberadora, que es el resultado de la activaci\u00f3n y la efervescencia social y, por otra parte, la necesidad de una fuerza unificadora, articuladora de esta energ\u00eda para evitar que sucumba a su propio desorden o que la haga vulnerable a la acci\u00f3n del enemigo, atraviesa la pr\u00e1ctica pol\u00edtica. Pero es una tensi\u00f3n entre la que basculan los agentes. En la historiograf\u00eda espa\u00f1ola esa confrontaci\u00f3n entre guerra o revoluci\u00f3n me parece demasiado simplista y no comprensiva de la realidad. Primero, porque hay muchas formas de entender la revoluci\u00f3n en la Guerra Civil espa\u00f1ola y muchos agentes que consideran que est\u00e1n haciendo una revoluci\u00f3n y sin embargo, no dotan del mismo contenido a ese t\u00e9rmino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><br>\u00bfEn qu\u00e9 sentido?<br><\/strong>Lo que sucede en Espa\u00f1a es una revoluci\u00f3n en todas las acepciones que pueda tener el t\u00e9rmino, pero hay que se\u00f1alar una cosa que la historiograf\u00eda tiene muy clara, aunque el revisionismo no lo tenga: no es la supuesta inminencia de una revoluci\u00f3n lo que precipita el golpe de Estado, porque no hab\u00eda ni un programa, ni una voluntad, ni una capacidad en ese momento por parte de ninguno de los agentes pol\u00edticos m\u00faltiples ideol\u00f3gicos \u2014comunistas, anarquistas o socialistas\u2014 de acometer una revoluci\u00f3n y sobre todo despu\u00e9s de lo que hab\u00eda pasado en el 34. Eso es falso. Es al rev\u00e9s: es el golpe de Estado el que desencadena una revoluci\u00f3n porque debilita al Estado y abre la perspectiva de que la revoluci\u00f3n es el procedimiento necesario para acabar con las bases materiales que han generado dicho golpe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Has dicho que la espa\u00f1ola es una revoluci\u00f3n parad\u00f3jica.<\/strong><br>Lo es porque no se trata de una revoluci\u00f3n contra el Estado de la Rep\u00fablica, sino que es una revoluci\u00f3n que se apresta enseguida a sostener a ese Estado, incluso a participar en el Estado y en el gobierno, porque lo considera necesario para poder librar una guerra moderna contra un enemigo tremendo, como es el fascismo internacional y la coalici\u00f3n de derechas espa\u00f1ola. Y esto, con much\u00edsimos matices, con much\u00edsimas diferencias, lo piensan todos, incluida <a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/anarquismo\/entrevista-julian-vadillo-historia-federacion-anarquista-iberica\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">la mayor parte del anarcosindicalismo<\/a> en Espa\u00f1a. Es parad\u00f3jica porque al mismo tiempo, en tanto que revoluci\u00f3n, obviamente transgrede, quebranta, violenta al propio Estado. Y eso es una paradoja: el Estado de la Rep\u00fablica se sostiene en buena medida gracias a la Revoluci\u00f3n, que al mismo tiempo lo est\u00e1 desautorizando y transgrediendo. El Estado logr\u00f3 sobrevivir, esto es fundamental, por el pueblo que con esos imaginarios revolucionarios se levanta en armas, pero se sostiene tambi\u00e9n en buena medida \u2014y sin eso no se hubiera sostenido\u2014 gracias, y esto se subraya poco, a la cantidad de guardias de asalto, de guardias civiles y de partes del Ej\u00e9rcito que se mantuvieron leales a la Rep\u00fablica. Y el tercer elemento parad\u00f3jico es que esta revoluci\u00f3n trata de ahormarse al propio Estado y de circunscribirse a su marco legal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfC\u00f3mo se lleva a cabo esa adaptaci\u00f3n a la revoluci\u00f3n de parte del Estado republicano?<br><\/strong>El Estado, trata de contener, en el sentido de hacer de contenedor, esa revoluci\u00f3n. En parte la estimula y la motoriza porque sigue insuflando, por ejemplo, el trabajo de los obreros en las f\u00e1bricas y los reclutamientos en el frente. Pero, como dec\u00eda al comienzo, hay distintas ideas de revoluci\u00f3n. Los comunistas, por ejemplo, consideran que no es el momento de la revoluci\u00f3n social o proletaria propiamente dicha, pero tampoco el momento de la revoluci\u00f3n burguesa que no se ha realizado en Espa\u00f1a, sino que es el momento de reformas profundas; consideran que est\u00e1n ante una revoluci\u00f3n nacional popular que va a servir en el marco institucional y constitucional de la Rep\u00fablica para, al mismo tiempo, destruir las bases materiales en las que ha anidado el fascismo y, desde esa posici\u00f3n de poder, dar un salto ulterior a una revoluci\u00f3n en su imaginario, digamos teleol\u00f3gico socialista.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/uploads\/fotos\/r2000\/cdcaaae0\/Juan%20Andrade%2007.jpg?v=63945706855 2000w\" alt=\"Juan Andrade - 4\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Juan Andrade, durante la entrevista con El Salto. <a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/autor\/elvira-megias\">Elvira Meg\u00edas<\/a><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><br>Rosa Luxemburgo es, junto a Jaures, el gran fantasma de las posibilidades que no llegaron a concretarse. \u00bfQu\u00e9 derivada hubiera podido tomar la historia si Luxemburgo hubiera tomado las riendas del movimiento revolucionario en la Alemania de su tiempo?<br><\/strong>Eso es lo que los historiadores llamamos ucron\u00eda o contraf\u00e1cticos. El contraf\u00e1ctico es fundamental: es un balc\u00f3n necesario al que asomarse, pero no es un recorrido a transitar, porque bajo \u00e9l no est\u00e1 sino el vac\u00edo. Como dices son fantasmas o espejos que van acompa\u00f1ando al libro, porque alumbrar las posibilidades de lo que pudo suceder nos permite entender que lo que finalmente sucedi\u00f3 no era ineluctable. Que hab\u00eda v\u00edas alternativas que siguen inspirando a los agentes en el decurso de lo que realmente sucedi\u00f3 y que pueden seguir haci\u00e9ndolo en un futuro, si lo interpretamos en t\u00e9rminos benjaminianos. Estas figuras siempre est\u00e1n presentes en buena parte de los agentes revolucionarios, como tentativa, como autocuestionamiento de lo que se est\u00e1 haciendo, como posibilidad a tantear, como experiencia a la que rendir justicia. Es el caso de Jaures y el caso de Rosa Luxemburgo, por lo que representa la cr\u00edtica que hace los bolcheviques y la apuesta por vincular el \u00edmpetu movilizador, transgresor, transformador, en\u00e9rgico y ultrademocr\u00e1tico de las masas movilizadas con la necesaria acci\u00f3n articuladora, unificadora, funcional y efectiva de un Estado que, para realizar esas tareas sin asfixiar la energ\u00eda de lo social y la fuerza popular, debe ser un Estado profundamente democr\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfC\u00f3mo define Luxemburgo esa democracia profunda?<br><\/strong>A trav\u00e9s de dos sentidos institucionales: el primero, la reutilizaci\u00f3n de las instituciones democr\u00e1ticas realmente existentes, que deja de considerar como instituciones de factura burguesa construidas para oprimir a los trabajadores y que ella interpreta sobre todo como conquistas hist\u00f3ricas de los trabajadores que la burgues\u00eda ha incorporado a su pesar. En segundo t\u00e9rmino a esas instituciones hay que sumar una nueva institucionalidad propiamente obrera. Por \u00faltimo hay que constatar que ella lo est\u00e1 pensando desde Alemania, Lenin lo est\u00e1 pensando desde Rusia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El Estado alem\u00e1n es mucho m\u00e1s fuerte. Leyendo los pasajes del libro da la sensaci\u00f3n de que se produce una sobrerreacci\u00f3n extremadamente violenta del Estado, tal vez innecesaria. Tambi\u00e9n, que Adolf Hitler, en esos momentos en Baviera, toma nota de la fuerza del Estado.<br><\/strong>Pero ese Estado est\u00e1 asentado en una densa sociedad civil. En el asesinato de Rosa Luxemburgo confluyen todas las complejidades del poder. El asesinato lo perpetran los Freikorps, que son pr\u00e1cticamente un desgajamiento del Ej\u00e9rcito del Reich que llama expresamente Gustaf Noske, que es el ministro de Interior del gobierno socialdem\u00f3crata de Friedrich Ebert, para reprimir la revoluci\u00f3n en Baviera. Est\u00e1 el Gobierno, est\u00e1 el Ej\u00e9rcito, est\u00e1n los paramilitares, los Freikorps, que se financian con fondos del Estado, pero tambi\u00e9n de las aportaciones econ\u00f3micas de empresarios. Hay una cosa que no se subraya tanto en las cr\u00f3nicas m\u00e1s generales: a Rosa Luxemburgo no le detienen los Freikorps, a Rosa Luxemburgo le detienen una especie de somat\u00e9n que han formado los civiles contrarrevolucionarios en un barrio burgu\u00e9s; la identifican porque su cara estaba por todos lados y son quienes la detienen y se la entregan junto con Karl Liebknecht a los Freikorps. Convergen todos los elementos: Estado, ej\u00e9rcito, paramilitares, empresarios y sociedad civil organizada. Ah\u00ed se entiende eso que dir\u00e1 Gramsci de que en Occidente el Estado no es un gigante con pies de barro, sino un Leviat\u00e1n asentado en una poderosa sociedad civil. Finalmente, intervino la justicia para evitar que se condenara a los culpables y para permitir que pudieran huir en el contexto de la Rep\u00fablica de Weimar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfQu\u00e9 papel tienen los veteranos de la Primera Guerra Mundial, como los Freikorps a los que te has referido, en la configuraci\u00f3n de los fascismos?<br><\/strong>Lo primero que hay que tener en cuenta, y esto es fundamental en la historia, es que una misma experiencia, de tipo intensa, dram\u00e1tica, tr\u00e1gica y horrorosa como la Gran Guerra es metabolizada de maneras distintas y a veces antag\u00f3nicas. En algunos combatientes, la experiencia de la guerra lo que provoca es la voluntad de participar en procesos revolucionarios para poner fin definitivamente a todas las guerras. La Revoluci\u00f3n. En otros, como en los fascistas, la guerra es una experiencia idealizada que luego subliman en la acci\u00f3n pol\u00edtica. Hacen de la acci\u00f3n pol\u00edtica una recreaci\u00f3n a escala de la guerra, de sus procedimientos, de sus valores, de su est\u00e9tica. Pero la inmensa mayor parte de los veteranos de guerra lo que quer\u00edan era retomar o construir sus vidas en t\u00e9rminos de normalidad. Y ahora vamos al caso de los veteranos de guerra que fundan, forman y nutren el fascismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u2026<\/strong><br>Hubo muchos, much\u00edsimos, que vieron en el fascismo el anhelo de una guerra idealizada, un deseo de revertir sus resultados, y, en las organizaciones paramilitares, un modelo de vida y un refugio en el contexto de las sociedades de posguerra, que no les daban ni trabajo ni empleo, como detect\u00f3 Simone Weil cuando lleg\u00f3 a Alemania. Las organizaciones paramilitares eran tambi\u00e9n una forma de mantener el esp\u00edritu de camarader\u00eda en el frente, de tener comida, auxilio y de seguir desarrollando una vida intensa que les negaba la posguerra; \u00e9sta, adem\u00e1s, no les reconoc\u00eda moralmente como los h\u00e9roes que ellos cre\u00edan que eran. Todo eso opera en esos veteranos que nutren el fascismo y eso se ve m\u00e1s, por una cuesti\u00f3n cronol\u00f3gica, en el caso de Italia. En Italia, Mussolini llega al poder un a\u00f1o y medio, dos a\u00f1os despu\u00e9s de la guerra, de manera que buena parte de los fascistas efectivamente son excombatientes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><br>En Alemania llega m\u00e1s tarde.<\/strong><br>En el caso de Alemania. Hitler no llega al poder hasta el 33. De tal forma que muchas de las bases, de los cuadros y de los dirigentes del nazismo alem\u00e1n no son veteranos de guerra, no han combatido. En todos, la Primera Guerra ha tenido sus efectos. Hay algunos que son veteranos de guerra: el propio Hitler y necr\u00f3filos como Hermann Goering o Ernst R\u00f6hm. Pero luego hay otros que tuvieron siempre el resquemor de no haber combatido y eso tambi\u00e9n les llev\u00f3 a un deseo de guerra. Goebbels, por sus taras f\u00edsicas. Y Himmler, que era muy joven y no lleg\u00f3 a entrar en combate. Speer, Heydrich, que tambi\u00e9n eran muy j\u00f3venes en el a\u00f1o 14, vivieron la guerra desde un tipo de fantas\u00eda adolescente. Al formar parte de este movimiento paramilitar que idealizaba la guerra, tambi\u00e9n lo vivieron con un cierto complejo con respecto a los veteranos que s\u00ed lo hab\u00edan vivido y eso les incentiv\u00f3 tambi\u00e9n a un deseo de guerra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Hay uno de los pasajes m\u00e1s bellos del libro que habla de la m\u00e1scara y de los mutilados que poblaron el paisaje europeo despu\u00e9s de la Primera Guerra Mundial.<br><\/strong>La figura del mutilado fue omnipresente en la posguerra y pobl\u00f3 primero el paisaje real de la gente y luego form\u00f3 parte de la literatura, de la pintura y del cine \u2014sobre todo a trav\u00e9s del expresionismo\u2014 de la \u00e9poca. La mutilaci\u00f3n es la personificaci\u00f3n o el coste personal que implican estas guerras tremendas y es la imposibilidad de volver al punto de partida, la imposibilidad de regeneraci\u00f3n, una p\u00e9rdida irreversible que apenas se puede compensar o suplir con pr\u00f3tesis ortop\u00e9dicas que, m\u00e1s que un sustituto funcional del miembro perdido, funcionan como una m\u00e1scara para ocultar el vac\u00edo. Y ah\u00ed est\u00e1 ese episodio de esta pintora americana, Anna Coleman Ladd, que vino a Francia a devolverle (entre comillas) el rostro a los desfigurados de la Primera Guerra Mundial, para lo cual dise\u00f1aba pr\u00f3tesis utilizando como modelo fotos previas que impostaba luego en sus caras y decoraba pintando o con bigotes postizos; cumpliendo la doble funci\u00f3n de una m\u00e1scara de recreaci\u00f3n de una realidad, pero en t\u00e9rminos poco veros\u00edmiles y de ocultamiento sobre todo. Ese ocultamiento del vac\u00edo sirve de met\u00e1fora de las pol\u00edticas supuestamente restauradoras de la posguerra que fueron m\u00e1scaras, en buena medida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br><strong>Y hay otra cosa que tampoco tiene forma posible de vuelta al punto de partida, pero en este caso desde un punto de vista liberador, que es lo que supone la revoluci\u00f3n para las mujeres.<br><\/strong>Si lo expresamos en t\u00e9rminos m\u00e1s o menos tradicionales, estas revoluciones supusieron una feminizaci\u00f3n extraordinaria de los sujetos revolucionarios. Fueron como fueron, en buena medida, por la cantidad de mujeres que participaron en ellas. Y eso fue debido a toda una experiencia acumulada de intervenci\u00f3n de las mujeres en pol\u00edtica a trav\u00e9s del sufragismo. Lo que vienen planteando tendencias historiogr\u00e1ficas actuales, y por esa l\u00ednea va este libro, es que la contraposici\u00f3n entre sufragismo y movimiento obrero es muy artificial: fueron vasos comunicantes. Hay una figura que aparece en el libro, Ellen Wilkinson, que es al mismo tiempo sufragista y dirigente laborista. Desde un punto de vista sociol\u00f3gico la reordenaci\u00f3n de la fuerza de trabajo en el contexto de la guerra mundial da un protagonismo extraordinario a las mujeres, que pasan a trabajar en las f\u00e1bricas y eso es un factor revolucionario fundamental.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfQu\u00e9 define a las mujeres a las que sigues durante el libro?<br><\/strong>Son mujeres j\u00f3venes, a veces ni\u00f1as, que pasan a trabajar en las f\u00e1bricas, como en el caso de Teresa Noce. Participan de los encuadramientos sindicales tradicionales que, en virtud de la <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Uni%C3%B3n_Sagrada\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Uni\u00f3n Sagrada,<\/a> est\u00e1n tratando de mantener la disciplina laboral porque tienen ese compromiso con sus gobiernos nacionales. Buena parte de estas mujeres promueven huelgas, participan en los consejos, revuelven los sindicatos existentes o crean otras secciones sindicales nuevas; escapan al control de los dirigentes sindicales comprometidos con el orden en las empresas. Desde finales de la guerra se reproducen las experiencias de contestaci\u00f3n, las huelgas tremendas y luego, en las revoluciones, la participaci\u00f3n de las mujeres con ese componente eminentemente pol\u00edtico, ideol\u00f3gico y anal\u00edtico por el cual identifican la revoluci\u00f3n, no ya, o no solo, como un proceso, como un procedimiento o como una plataforma necesaria para la emancipaci\u00f3n femenina, sino como un momento de emancipaci\u00f3n efectiva para las mujeres. Eso lo veremos luego en la Guerra de Espa\u00f1a, en un proceso que fue contado de manera alucinante por los testimonios de multitud de mujeres: la guerra, la revoluci\u00f3n, la revoluci\u00f3n en guerra, permit\u00eda a las mujeres militantes primero asumir posiciones de poder en la direcci\u00f3n de los partidos, de los sindicatos, de la organizaci\u00f3n, pero al mismo tiempo hacer lo que no pudieron hacer nunca, que era estar en la calle cuando quer\u00edan, como quer\u00edan y volver a casa de sus padres si eran j\u00f3venes de 16 a\u00f1os a la hora que consideraban oportuno, es decir, que ese contexto les permiti\u00f3 vivir ya una realidad emancipada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfMuere en Espa\u00f1a la revoluci\u00f3n a nivel europeo?<br><\/strong>La revoluci\u00f3n no muere porque se mantiene como aspiraci\u00f3n, como ideal, como principio regulativo de la pr\u00e1ctica cotidiana; como est\u00e9tica, como cosm\u00e9tica, como ret\u00f3rica y como discurso hueco. De todas esas formas sobrevive la revoluci\u00f3n; y tambi\u00e9n como est\u00edmulo de una pr\u00e1ctica pol\u00edtica que se pretende disruptiva. Es decir, es verdad que no asistimos a m\u00e1s revoluciones europeas, entendiendo por revoluci\u00f3n lo que se entiende en t\u00e9rminos cl\u00e1sicos que es un colapso, si no la toma, s\u00ed un colapso del poder del Estado, una subversi\u00f3n temporal o fugaz de las relaciones de clase y de poder, la quiebra de los automatismos colectivos y la ampliaci\u00f3n de las posibilidades para una acci\u00f3n pol\u00edtica y de experimentaci\u00f3n social en la que se ensayan nuevas formas de organizar la producci\u00f3n, la distribuci\u00f3n y las relaciones personales. Eso no sucede, descontando la experiencia portuguesa de la <a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/historia\/raquel-varela-revolucion-claveles-portugal\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Revoluci\u00f3n de los Claveles,<\/a> en la que se raya con una revoluci\u00f3n. Pero es verdad que no hemos visto revoluciones propiamente dichas y mucho menos en lo que se refiere a la revoluci\u00f3n m\u00e1s can\u00f3nica, entendida como asalto directo al Estado, destrucci\u00f3n del mismo y construcci\u00f3n de un orden social radicalmente distinto al anterior en t\u00e9rminos sociales, econ\u00f3micos, pol\u00edticos y culturales. Pero s\u00ed hubo y ha habido muchas experiencias de disrupci\u00f3n en el curso de los acontecimientos, en la efervescencia social y de ampliaci\u00f3n de los m\u00e1rgenes para la acci\u00f3n pol\u00edtica. En ese sentido, la revoluci\u00f3n sigue existiendo, porque es un t\u00e9rmino polis\u00e9mico que informa de pr\u00e1cticas muy distintas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Posteriormente se produce en las antiguas colonias.<br><\/strong>Esa es la clave. La revoluci\u00f3n, las revoluciones, declinadas en plural, conforman oleadas con flujos y reflujos, meandros y ubicaciones muy distintas. Entonces, en la Segunda Guerra Mundial se abrieron tambi\u00e9n procesos revolucionarios en el marco de las guerras civiles nacionales que se desarrollaron dentro de esa gran guerra civil europea que fue la Segunda Guerra Mundial en el continente. Y no me refiero ya, porque eso ser\u00eda cuestionable, al hecho de considerar o no considerar revoluciones a los reg\u00edmenes pol\u00edticos que se construyen all\u00ed por donde el Ej\u00e9rcito Rojo de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica va liberando a los pa\u00edses de la dominaci\u00f3n fascista, pero s\u00ed me refiero a lugares donde se liberaron por s\u00ed mismos, como Yugoslavia y que acaban construyendo reg\u00edmenes socialistas por efecto de los ej\u00e9rcitos partisanos, que, en gran medida, sin perjuicio de la financiaci\u00f3n o de las armas recibidas, se liberaron a s\u00ed mismos. Pero a partir de ah\u00ed, de la congelaci\u00f3n de la Guerra Fr\u00eda y de la delimitaci\u00f3n de las \u00e1reas de influencia de los espacios de seguridad en Europa, la Revoluci\u00f3n se traslada sobre todo al llamado Tercer Mundo y se desarrolla sobre todo cruzada con los movimientos de descolonizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>A\u00f1os 60-70 del siglo pasado.<\/strong><br>Hay toda una oleada de procesos revolucionarios en China, Corea, Vietnam, Argelia, Cuba, que hace que, a la altura de 1973, un tercio de los pa\u00edses del mundo estuvieran regidos por sistemas pol\u00edticos de alguna forma inspirados por las revoluciones. Y eso afecta tambi\u00e9n a Europa: tanto es as\u00ed que un gran momento de disrupci\u00f3n en el flujo de los acontecimientos como fue <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/historia\/mayo-de-1968-utopia-cayo-sobre-nuestras-cabezas\" target=\"_blank\">la encrucijada del 68,<\/a> las generaciones estudiantiles y sobre todo obreras de esa sacudida, tuvieran como iconos o modelos de referencia no tanto, aunque en parte tambi\u00e9n, algunos referentes europeos cl\u00e1sicos \u2014sobre todo heterodoxias como Rosa Luxemburgo\u2014 sino que tuvieran sobre todo como referentes los movimientos de liberaci\u00f3n nacional de las guerras de descolonizaci\u00f3n, que al mismo tiempo eran revolucionarias: de Mao al Che, de Ho Chi Minh a las figuras de la descolonizaci\u00f3n del norte y el centro de \u00c1frica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fuente: <a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/historia\/juan-andrade-cielo-ruinas-primera-guerra-mundial-guerra-espana\">https:\/\/www.elsaltodiario.com\/historia\/juan-andrade-cielo-ruinas-primera-guerra-mundial-guerra-espana<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La diferencia con hoy d\u00eda es casi que no se apela ya a idearios civilizatorios, sino m\u00e1s bien a la defensa de intereses descarnados. En la Guerra Fr\u00eda y en la Postguerra Fr\u00eda, todav\u00eda hab\u00eda que justificar de alguna forma, por inveros\u00edmil o hip\u00f3crita que resultase, la lucha por la democracia contra reg\u00edmenes tir\u00e1nicos o por la existencia de armas de destrucci\u00f3n masiva, hoy en d\u00eda se apela a esos idearios de manera mucho m\u00e1s d\u00e9bil, se apela a intereses puramente descarnados.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":16861,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-16860","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-debate"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16860","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16860"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16860\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16862,"href":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16860\/revisions\/16862"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/media\/16861"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16860"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16860"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16860"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}