{"id":16857,"date":"2026-05-25T04:07:26","date_gmt":"2026-05-25T04:07:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/?p=16857"},"modified":"2026-05-25T04:07:28","modified_gmt":"2026-05-25T04:07:28","slug":"mas-alla-del-genero-el-feminismo-y-la-subversion-de-la-comunidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/2026\/05\/25\/mas-alla-del-genero-el-feminismo-y-la-subversion-de-la-comunidad\/","title":{"rendered":"M\u00e1s all\u00e1 del g\u00e9nero: el feminismo y la subversi\u00f3n de la comunidad"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\"><strong>El \u00abgiro de la conciencia feminista\u00bb: destellos y sombras<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00abEl empe\u00f1o obstinado de este texto por \u00abdesnaturalizar\u00bb el g\u00e9nero tiene su origen en el deseo intenso de contrarrestar la violencia normativa que conllevan las morfolog\u00edas ideales del sexo, as\u00ed como de eliminar las suposiciones dominantes acerca de la heterosexualidad natural o presunta\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La cita previa, extra\u00edda del <a href=\"https:\/\/transreads.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/2019-03-18_5c8fe73d717ca_judith-butler-el-genero-en-disputa1.pdf\">texto <\/a>cl\u00e1sico de la fil\u00f3sofa Judith Butler \u2013<em>El g\u00e9nero en disputa: Feminismo y subversi\u00f3n de la identidad<\/em>-, ejemplifica el denominado \u00abgiro de la conciencia feminista\u00bb, ocurrido entre los a\u00f1os 80 y 90 del siglo pasado. Tal mutaci\u00f3n radical de las tem\u00e1ticas y de las herramientas de an\u00e1lisis -generalmente descrita como el tr\u00e1nsito de la Segunda a la Tercera Ola- se encuadra en la s\u00fabita hegemon\u00eda de las tendencias postestructuralistas, en detrimento del an\u00e1lisis marxista y materialista, predominante en el feminismo de los a\u00f1os 60 y 70.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La tambi\u00e9n fil\u00f3sofa Holly Lewis, una de las representantes del marxismo <em>queer<\/em> y <a href=\"https:\/\/traficantes.net\/libros\/la-pol\u00edtica-de-todes\">autora<\/a> de <em>La pol\u00edtica de todes<\/em>, describe en un tono a la vez \u00e1cido y po\u00e9tico el abrupto corte entre los dos paradigmas:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00abLas teor\u00edas unitarias, los universalismos, la reivindicaci\u00f3n de la existencia de un \u00abtodes\u00bb y las grandes ideas hab\u00edan sido reemplazados con narrativas modestas, menores, peque\u00f1os pedazos de investigaci\u00f3n emp\u00edrica que no pod\u00edan ayudar a describir un panorama m\u00e1s amplio (\u2026). El efecto supuso disfrutar el mundo voluptuosamente en peque\u00f1os pedazos y piezas, en vez de enfrentarse al terrible conjunto\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Carolina Meloni, feminista decolonial y <a href=\"https:\/\/www.academia.edu\/28679701\/Las_fronteras_del_Feminismo_Editorial_Fundamentos_COLECCI\u00d3N_CIENCIA_SERIE_G\u00c9NERO\">autora<\/a> de <em>Las fronteras del feminismo<\/em>. <em>Teor\u00edas n\u00f3madas, mestizas y postmodernas<\/em>, abunda en la relevancia de este replanteamiento radical del sujeto y del objeto de las luchas y las reflexiones feministas:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00abA partir de los a\u00f1os 70, el feminismo va a ser sacudido por un acontecimiento fundamental. Muchas son las autoras que van a partir de una cr\u00edtica interna y radical al feminismo mismo, sacando a la luz las complicidades discursivas y pol\u00edticas que cierta tradici\u00f3n feminista manten\u00eda con determinados dispositivos de poder (\u2026). La llamada tercera ola supone una problematizaci\u00f3n del feminismo mismo. El llamado giro de la conciencia feminista se produce precisamente cuando el feminismo inicia la genealog\u00eda cr\u00edtica de sus propios conceptos\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos hallamos, por tanto, como <a href=\"https:\/\/www.researchgate.net\/publication\/285385749_El_genero_Foucault_y_algunas_tensiones_feministas\">subraya <\/a>la fil\u00f3sofa Luisa Posada en referencia a la propuesta de Butler, ante una \u00abrevoluci\u00f3n epistemol\u00f3gica\u00bb, en la que se problematiza y se hace \u00abestallar\u00bb la propia categor\u00eda fundamental del feminismo, convirtiendo el sujeto \u00abmujer\u00bb en una identidad prescriptiva y no descriptiva:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00abEsto es lo que ocurre para Butler con el sujeto feminista \u00abmujeres\u00bb. Para esta pensadora, toda identidad es inherentemente opresiva y excluyente. Y, en ese mismo sentido, tambi\u00e9n la categor\u00eda \u00abmujeres\u00bb refiere a una identidad prescriptiva, antes que descriptiva, que deja fuera a una parte del grupo que dice representar. Por tanto, el feminismo tiene que desestabilizar esa categor\u00eda, a partir de su deconstrucci\u00f3n como identidad o sujeto prediscursivos de la pol\u00edtica feminista, abri\u00e9ndolo de este modo a las posibilidades de una resignificaci\u00f3n permanente\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La preeminencia que adquiere la \u00abcuesti\u00f3n del sujeto\u00bb constituye como vemos el hilo conductor de las distintas propuestas que se enmarcan dentro del nuevo paradigma posestructuralista. El sujeto unitario y homog\u00e9neo de los feminismos radical y materialista, que fundamenta el an\u00e1lisis del sistema patriarcal como opresi\u00f3n com\u00fan y principal de las mujeres, se deconstruye minuciosamente en paralelo a la irrupci\u00f3n de los nuevos sujetos feminizados no normativos. Las distintas autoras -Butler, Braidotti, Haraway, Lauretis, Wittig- tienen como denominador com\u00fan la centralidad de la reflexi\u00f3n del feminismo sobre s\u00ed mismo -el an\u00e1lisis del propio discurso feminista como ideolog\u00eda- antes que el estudio de las interrelaciones entre la cr\u00edtica del patriarcado y del capitalismo, que hab\u00edan sido las grandes cuestiones planteadas por el feminismo de la Segunda Ola. El objeto de atenci\u00f3n se desplaza del an\u00e1lisis de las conexiones existentes entre las actividades que se desarrollan en la \u00abmorada oculta de la producci\u00f3n\u00bb y la acumulaci\u00f3n de capital, como mecanismo neur\u00e1lgico de la opresi\u00f3n de las mujeres, a la cr\u00edtica del sujeto esencialista y excluyente del feminismo radical y del sistema sexo-g\u00e9nero normativo que lo conforma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La propia Butler cuestiona la noci\u00f3n misma de patriarcado como \u00abforma universal de la opresi\u00f3n de las mujeres\u00bb:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00abLa urgencia del feminismo por determinar el car\u00e1cter universal del patriarcado -con el objetivo de reforzar la idea de que las propias reivindicaciones del feminismo son representativas- ha provocado, en algunas ocasiones, que se busque un atajo hacia una universalidad categ\u00f3rica o ficticia de la estructura de dominaci\u00f3n, que por lo visto origina la experiencia de subyugaci\u00f3n habitual de las mujeres (\u2026). La idea de un patriarcado universal ha recibido numerosas cr\u00edticas en a\u00f1os recientes porque no tiene en cuenta el funcionamiento de la opresi\u00f3n de g\u00e9nero en los contextos culturales concretos en los que se produce\u00bb<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para estas autoras la prioridad era, por consiguiente, la plasmaci\u00f3n del peligro esencialista en el que hab\u00edan ca\u00eddo los feminismos previos -principalmente el radical y el materialista- al adoptar una idea inmutable de mujer como sujeto exclusivo de la opresi\u00f3n patriarcal. Esta pulsi\u00f3n iconoclasta entronca con la reivindicaci\u00f3n de las miradas e identidades marginadas -inmigrantes racializadas, mestizas, lesbianas negras, transexuales, <em>queer<\/em>, etc.- por el sujeto hegem\u00f3nico, la mujer occidental blanca, heterosexual y de clase media.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quiz\u00e1s pueda servir como bot\u00f3n de muestra simb\u00f3lico de ese dr\u00e1stico desplazamiento tem\u00e1tico la comparaci\u00f3n entre el t\u00edtulo del <a href=\"https:\/\/ayudacontextos.wordpress.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/mariarosa_dalla_costa_selma_james_-_el_poder_de_la_mujer_y_la_subversion_de_la_comunidad.pdf\">texto<\/a> cl\u00e1sico de Mariarosa Dalla Costa, que dio inicio al debate sobre el trabajo dom\u00e9stico en el feminismo marxista de la Segunda Ola \u2013<em>El poder de la mujer y la subversi\u00f3n de la comunidad<\/em>-, y el del libro seminal de Butler: aquello a subvertir se desplaza de la estructura toda de la f\u00e1brica social capitalista -la imbricaci\u00f3n entre las dos moradas de la producci\u00f3n y la reproducci\u00f3n social, con sus l\u00f3gicas contrapuestas- al cuestionamiento de la propia identidad femenina y del sistema sexo-g\u00e9nero normativo y opresivo que la conforma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Empero, y m\u00e1s all\u00e1 del an\u00e1lisis del sujeto como n\u00facleo del giro radical someramente descrito, en este punto surge, como plantea Meloni, una cuesti\u00f3n decisiva:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00abEl punto de partida del feminismo contempor\u00e1neo ser\u00e1 esta apor\u00eda: la paradoja ante la incapacidad de un lenguaje com\u00fan, de un sujeto \u00fanico que englobe todas las realidades y subjetividades existentes, la inexistencia de una identidad incorruptible y, al mismo tiempo, la urgencia de una reivindicaci\u00f3n pol\u00edtica y de la transformaci\u00f3n social\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La misma Butler formula la pregunta clave que se deriva de la metamorfosis referida:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00abPor el contrario, deber\u00edamos preguntar: \u00bfqu\u00e9 alternativas pol\u00edticas son consecuencia de una cr\u00edtica radical de las categor\u00edas de identidad?\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfExiste pues un hilo conductor, que permita establecer un nexo entre los dos marcos y que sirva a la vez de base para potenciar la subversividad de la lucha feminista, o la fractura categorial resulta tan dr\u00e1stica que representa una soluci\u00f3n de continuidad, plasmada en la asunci\u00f3n de narrativas fragmentarias y en la renuncia a enfrentarse al \u00abterrible conjunto\u00bb? \u00bfNos hallamos, como se repite hasta la saciedad por la mayor parte de la izquierda tradicional, ante una regresi\u00f3n autorreferencial, t\u00edpica del relativismo posmoderno y funcional a la ideolog\u00eda neoliberal o, por el contrario, la mutaci\u00f3n de la conciencia feminista renueva la mirada cr\u00edtica antagonista, enriqueciendo el contenido de las luchas contra todas las formas de opresi\u00f3n y cuestionando las instituciones vigentes en la totalidad social capitalista?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La fil\u00f3sofa Cinzia Arruzza, <a href=\"https:\/\/traficantes.net\/libros\/las-sin-parte\">autora <\/a>de <em>Las sin parte. Matrimonios y divorcios entre feminismo y marxismo<\/em>, alerta, partiendo de la famosa teor\u00eda de Butler acerca del car\u00e1cter \u00abperformativo\u00bb de la identidad de g\u00e9nero, del riesgo de bascular hacia uno de los polos de la dicotom\u00eda:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00abAfirmar que la identidad de g\u00e9nero del sujeto se construye a trav\u00e9s de la reiteraci\u00f3n de los actos performativos es percibir un n\u00facleo de verdad, pero corre el riesgo a su vez de licuar a un sujeto ya bastante martirizado por tres d\u00e9cadas de postmodernismo y de favorecer la idea de que es suficiente con suspender la reiteraci\u00f3n para sustraerse a un proceso sofocante de identificaci\u00f3n\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En base a lo anterior, podr\u00eda afirmarse que los peligros y las potencialidades del giro de la conciencia feminista se solapan de forma muy precisa, como refleja ir\u00f3nicamente Meloni, con el profundo impacto sobre \u00abel esp\u00edritu de la \u00e9poca\u00bb de la irrupci\u00f3n de las teor\u00edas postestructuralistas a partir de los a\u00f1os 70:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00abEl feminismo postmoderno y la teor\u00eda queer -se dice- no son sino peque\u00f1as alteraciones o modificaciones de corrientes filos\u00f3ficas m\u00e1s serias. El feminismo es una especie de hijo bastardo, de ap\u00e9ndice monstruoso que le ha salido al postestructuralismo franc\u00e9s; pero, en s\u00ed mismo, no es ni puede ser una filosof\u00eda, una corriente como tal\u00bb<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La cesura radical desarrollada por Butler -una de las iniciadoras asimismo de la teor\u00eda <em>queer<\/em>\u2013 se inspiraba, por tanto, en las aportaciones \u00abrevolucionarias\u00bb de los fil\u00f3sofos postestructuralistas franceses, as\u00ed como en la tradici\u00f3n psicoanal\u00edtica. Y muy destacadamente, tomaba pie en los innovadores desarrollos te\u00f3ricos sobre el an\u00e1lisis de los dispositivos a trav\u00e9s de los que se ejerce el poder social realizados por Michel Foucault, con toda probabilidad el fil\u00f3sofo m\u00e1s influyente de la actualidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las psic\u00f3logas Patricia Amigot y Margot Pujal <a href=\"https:\/\/ddd.uab.cat\/pub\/athdig\/athdig_a2006n9\/athdig_a2006n9p100.pdf\">establecen<\/a> la estrecha conexi\u00f3n entre el eslogan cl\u00e1sico del feminismo de los sesenta con los planteamientos rupturistas del fil\u00f3sofo franc\u00e9s:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00abEs innegable, por tanto, que aquello que el eslogan feminista \u2018lo personal es pol\u00edtico\u2019 planteaba confluye con la reconsideraci\u00f3n que Foucault realiza acerca de las formas de pensar las relaciones de poder\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Meloni abunda en la influencia decisiva de las revolucionarias aportaciones de Foucault sobre el nuevo paradigma feminista que fundament\u00f3 las teor\u00edas del g\u00e9nero:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00abEmpezando por Foucault, ser\u00e1 principalmente el primer volumen de su Historia de la Sexualidad: La voluntad de saber, publicada en 1976, la obra m\u00e1s influyente en el pensamiento feminista (\u2026). Los an\u00e1lisis de Foucault sobre la sexualidad inician el proceso de desnaturalizaci\u00f3n del sexo, proceso que culminar\u00e1 en las teor\u00edas del g\u00e9nero desde Rubin a Butler\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed pues, el agrio debate -simbolizado en el uso despectivo del ep\u00edteto <em>woke<\/em> contra la \u00abominosa ideolog\u00eda del g\u00e9nero\u00bb, por parte de la ultraderecha y de la pseudoizquierda rojiparda- acerca del car\u00e1cter progresivo o regresivo de la \u00abrevoluci\u00f3n del g\u00e9nero\u00bb est\u00e1 \u00edntimamente imbricado con la -tambi\u00e9n cruenta- disputa sobre la condici\u00f3n \u00abdelicuescente\u00bb o subversiva de las neur\u00e1lgicas contribuciones de Michel Foucault al clima intelectual de nuestra \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como refiere de nuevo Lewis: \u00abFoucault es sin duda un precursor clave del pensamiento <em>queer<\/em>. Su rechazo del an\u00e1lisis hist\u00f3rico global en favor de los rincones olvidados de la historia estableci\u00f3 las bases para la investigaci\u00f3n de las vidas <em>queer<\/em>. Las personas de g\u00e9nero no normativo han estado siempre a la sombra en el arcoiris de la historia\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La seminal descripci\u00f3n de Foucault de los dispositivos de poder y de saber, relacionados con el control y la conformaci\u00f3n de la sexualidad heteronormativa y encaminados a la construcci\u00f3n de sujetos funcionales a la reproducci\u00f3n \u00abdisciplinaria\u00bb del orden social, representa sin duda una contribuci\u00f3n capital a la cr\u00edtica de las \u00abmorfolog\u00edas ideales\u00bb de g\u00e9nero y sexo, como categor\u00edas ontol\u00f3gicamente cerradas. No solo eso. Su minuciosa demolici\u00f3n del sistema sexo-g\u00e9nero hegem\u00f3nico proporciona tambi\u00e9n la base para fundamentar el potencial subversivo de las identidades disidentes, en relaci\u00f3n por ejemplo con el cuestionamiento de la sacrosanta instituci\u00f3n de la familia nuclear, uno de los engranajes esenciales de la f\u00e1brica social capitalista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El inconoclasta <a href=\"https:\/\/www.smujerescoahuila.gob.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/681-4.pdf\">argumento<\/a> de Foucault se basa en que el \u00absexo\u00bb no es \u00fanicamente una realidad biol\u00f3gica previa, sino un \u00abpunto imaginario\u00bb, una construcci\u00f3n generada por el \u00abbiopoder\u00bb m\u00e9dico, cient\u00edfico, jur\u00eddico, religioso y pedag\u00f3gico, encargada de \u00abgestionar los cuerpos y la vida\u00bb hacia la conformaci\u00f3n de sujetos normativos y disciplinados, funcionales a la reproducci\u00f3n de la organizaci\u00f3n social vigente:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00abEl sexo, esa instancia que parece dominarnos y ese secreto que nos parece subyacente en todo lo que somos, ese punto que nos fascina por el poder que manifiesta y el sentido que esconde, al que pedimos que nos revele lo que somos y nos libere de lo que nos define, el sexo, fuera de duda, no es sino un punto ideal vuelto necesario por el dispositivo de sexualidad y su funcionamiento\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La fil\u00f3sofa Purificaci\u00f3n Mayobre <a href=\"https:\/\/ve.scielo.org\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1316-37012007000100004\">desgrana<\/a> la amplitud y diversidad del dispositivo de sexualidad desplegado por las tecnolog\u00edas a trav\u00e9s de las que se ejerce el poder social:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00abEntre esas tecnolog\u00edas del sexo incluye Foucault los sermones religiosos, las disposiciones legales, el discurso cient\u00edfico o m\u00e9dico, etc., es decir, una serie de pr\u00e1cticas discursivas descriptivas, prescriptivas o prohibitivas, ya que en el an\u00e1lisis foucaultiano tanto las prohibiciones como las prescripciones o definiciones referentes a la conducta sexual, lejos de inhibir o reprimir la sexualidad, la han producido y la contin\u00faan produciendo\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No se trata, como puntualiza Meloni, \u00absin m\u00e1s de negar la biolog\u00eda, sino de sacar a la luz todo el entramado de saber-poder que se articula en torno a la idea de sexo.Y precisamente el hecho de presentarse como un dato natural inmutable es una de las estrategias m\u00e1s claras de la categor\u00eda de sexo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estamos pues ante el nacimiento de la \u00abbiopol\u00edtica\u00bb, de la implantaci\u00f3n de un artefacto multidisciplinar en pos de la regulaci\u00f3n del \u00e1mbito evanescente \u00abde los cuerpos y la vida\u00bb y, asimismo, de la producci\u00f3n de un aparato normativo funcional al disciplinamiento de la poblaci\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00abEn realidad, se trata m\u00e1s bien de la producci\u00f3n misma de la sexualidad, a la que no hay que concebir como una especie dada de naturaleza que el poder intentar\u00eda reducir, o como un dominio oscuro que el saber intentar\u00eda, poco a poco, descubrir. Es el nombre que se puede dar a un dispositivo hist\u00f3rico: la proliferaci\u00f3n, los nacimientos y la mortalidad, el nivel de salud, la duraci\u00f3n de la vida y la longevidad, con todas las condiciones que pueden hacerlos variar; todos esos problemas los toma a su cargo una serie de intervenciones y controles reguladores: una biopol\u00edtica de la poblaci\u00f3n\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Del revolucionario planteamiento previo se desprende la principal encrucijada que permite vislumbrar a la vez la virtualidad y las limitaciones de las luchas individuales y colectivas contra el f\u00f3rceps impuesto por la norma social homogeneizadora implantada por el dispositivo de sexualidad:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00ab<em>Y en el eje de la subjetividad descubre Foucault un n\u00facleo de resistencia, un nuevo espacio para combatir y traspasar las redes del poder. La subjetivaci\u00f3n -que no el sujeto- es la producci\u00f3n de modos distintos de existencia, de estilos diferentes de vida; es una creaci\u00f3n, una transformaci\u00f3n, la manera que tenemos de hacer de nuestras vidas una obra de arte. Una est\u00e9tica de la existencia o modos de existencia creadores. En tanto que fuerzas creadoras son tambi\u00e9n fuerzas de resistencia\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas mismas palabras de Meloni, acerca de la capacidad subversiva de la producci\u00f3n de \u00abmodos de existencia creadores\u00bb, que pugnen por traspasar las redes del poder, sustray\u00e9ndose a los \u00abmodos sofocantes\u00bb de conformaci\u00f3n de la identidad, podr\u00edan aplicarse al empe\u00f1o en la \u00abdesnaturalizaci\u00f3n\u00bb del g\u00e9nero que emprende Butler y a la necesidad de subvertirlo para liberar del estigma las expresiones no normativas de las disidencias sexogen\u00e9ricas:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00abSi hay una labor normativa positiva en \u2018El g\u00e9nero en disputa\u2019 es poner \u00e9nfasis en la extensi\u00f3n de esta legitimidad a los cuerpos que han sido vistos como falsos, irreales e ininteligibles\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero m\u00e1s all\u00e1 de la pertinencia de contrarrestar, a trav\u00e9s de la producci\u00f3n de estilos diferentes de vida, la violencia que los dispositivos de poder relacionados con la sexualidad heteronormativa ejercen sobre los \u00abcuerpos ininteligibles\u00bb, inmediatamente se observa una diferencia neur\u00e1lgica entre el planteamiento de Foucault y el de Butler: el fil\u00f3sofo franc\u00e9s resalta expl\u00edcitamente la extraordinaria funcionalidad del dispositivo de la sexualidad para la reproducci\u00f3n de la f\u00e1brica social capitalista y, en concreto, para la constituci\u00f3n de la fuerza de trabajo:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00abEl primer momento [de la formaci\u00f3n del dispositivo de sexualidad] corresponder\u00eda a la necesidad de constituir una \u00abfuerza de trabajo\u00bb (por lo tanto nada de \u00abgasto\u00bb in\u00fatil, nada de energ\u00eda dilapidada: todas las fuerzas volcadas al solo trabajo) y de asegurar su reproducci\u00f3n (conyugalidad, fabricaci\u00f3n regulada de hijos) (\u2026). Toda esa atenci\u00f3n charlatana con la que hacemos ruido en torno de la sexualidad desde hace dos o tres siglos, \u00bfno est\u00e1 dirigida a una preocupaci\u00f3n elemental: asegurar la poblaci\u00f3n, reproducir la fuerza de trabajo, mantener la forma de las relaciones sociales, en s\u00edntesis: montar una sexualidad econ\u00f3micamente \u00fatil y pol\u00edticamente conservadora?\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De hecho, la descripci\u00f3n que hace Foucault del innovador concepto del biopoder conecta estrechamente con la necesidad de optimizar y normativizar la conducta sexual de la poblaci\u00f3n en aras de su funcionalidad para \u00abel desarrollo del capitalismo\u00bb:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00abEse bio-poder fue, a no dudarlo, un elemento indispensable en el desarrollo del capitalismo; \u00e9ste no pudo afirmarse sino al precio de la inserci\u00f3n controlada de los cuerpos en el aparato de producci\u00f3n y mediante un ajuste de los fen\u00f3menos de poblaci\u00f3n a los procesos econ\u00f3micos. El ajuste entre la acumulaci\u00f3n de los hombres y la del capital, la articulaci\u00f3n entre el crecimiento de los grupos humanos y la expansi\u00f3n de las fuerzas productivas y la repartici\u00f3n diferencial de la ganancia, en parte fueron posibles gracias al ejercicio del bio-poder en sus formas y procedimientos m\u00faltiples\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, como <a href=\"https:\/\/zonaestrategia.net\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/ZE4_cap4.pdf\">se\u00f1ala<\/a> Mar\u00eda Fernanda Rodr\u00edguez, el afilado bistur\u00ed foucaultiano se detiene ante el umbral de la morada oculta de la producci\u00f3n, al omitir la cr\u00edtica de la funci\u00f3n neur\u00e1lgica de la instituci\u00f3n familiar en s\u00ed misma, no solo como medio de aplicaci\u00f3n del dispositivo sexual heteronormativo sino sobre todo como pilar maestro de la reproducci\u00f3n social clasista:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00abMichel Foucault prescinde de reorganizar el estudio de la sexualidad en torno a la domesticidad y a su vinculaci\u00f3n con la clase en su Historia de la sexualidad; En cualquier caso, una historia de la sexualidad vinculada a la clase precisa una cierta revisi\u00f3n de la imagen foucaultiana del dispositivo sexual como si operara desde fuera y a trav\u00e9s de la familia, la cual se hallar\u00eda casi pasivamente envuelta en este. Muy al contrario, el progreso de la domesticidad moderna es el que da nacimiento e impulso al dispositivo sexual\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed pues, a pesar de la pertinencia y la agudeza del cuestionamiento realizado por Butler de los esencialismos de g\u00e9nero, la casi exclusiva focalizaci\u00f3n en el eje de la subjetividad, como forma personal de rebeli\u00f3n frente a la opresiva heteronormatividad dominante, provoca la marginaci\u00f3n de los aspectos relacionados con la cr\u00edtica de las actividades y las instituciones que apuntalan la reproducci\u00f3n social clasista y que oprimen y marginan a los \u00absujetos feminizados\u00bb: la relevancia de la morada oculta de la producci\u00f3n en la conformaci\u00f3n de la f\u00e1brica social; la estrecha conexi\u00f3n entre las dos esferas -privada y mercantil- en las que se escinde la organizaci\u00f3n social, en aras de la minimizaci\u00f3n del coste de la crianza y el mantenimiento de la fuerza de trabajo y,<em> last but not least,<\/em> la importancia capital de la instituci\u00f3n familiar para asegurar el correcto funcionamiento de todo el engranaje. Todas ellas est\u00e1n pr\u00e1cticamente ausentes del foco del nuevo paradigma del pensamiento feminista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Teresa de Lauretis, una de las pioneras en el desarrollo de la teor\u00eda <em>queer<\/em>, <a href=\"https:\/\/trampantojosyembelecos.com\/Users\/user\/Downloads\/Dialnet-GeneroYTeoriaQueer-9170979-1.pdf\">pone <\/a>de manifiesto el peligro \u00abidentitario\u00bb de esta centralidad del eje de la subjetividad en la construcci\u00f3n de una alternativa de pol\u00edtica feminista realmente subversiva:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00abLa pol\u00edtica de la sexualidad que Rubin, en la d\u00e9cada de 1970, y yo misma en la d\u00e9cada de 1990 esper\u00e1bamos, se convirti\u00f3 en una pol\u00edtica de las identidades de g\u00e9nero: los t\u00e9rminos que han surgido en relaci\u00f3n con pr\u00e1cticas de disputa, de-construcci\u00f3n o re-significaci\u00f3n del g\u00e9nero ponen al g\u00e9nero como la medida de la identidad de la persona, evacuando el contenido pol\u00edtico-instrumental de la cr\u00edtica del esencialismo\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La te\u00f3rica poscolonial Gayatri Chakravorty Spivak<a href=\"https:\/\/revistas.uniandes.edu.co\/index.php\/res\/article\/view\/9585\/9289\"> describe<\/a> muy gr\u00e1ficamente esa mutaci\u00f3n introspectiva hacia la hipertrofia de \u00ablo personal\u00bb:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00abPorque me parece que, as\u00ed como vimos transformarse dentro del feminismo mainstream la adecuada insistencia en que \u2018lo personal es pol\u00edtico\u2019, dentro de alianzas de clase, en una cultura muy personalista, en algo as\u00ed como \u2018solo lo personal es pol\u00edtico\u2019\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La fil\u00f3sofa transfeminista Sayak Valencia <a href=\"https:\/\/www.pikaramagazine.com\/2026\/03\/sayak-valencia-debemos-salir-del-gueto-del-genero-y-del-sexo-como-unicas-demandas-para-el-feminismo\/\">resalta<\/a> asimismo la necesidad de superar esa tendencia a la reclusi\u00f3n autorreferencial: \u00abdebemos salir del gueto del g\u00e9nero y del sexo como \u00fanicas demandas para el feminismo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El giro radical de la conciencia feminista protagonizado por el feminismo de la tercera ola genera, por tanto, dentro de su abigarrada heterogeneidad, una situaci\u00f3n parad\u00f3jica. Por un lado, el uso del penetrante bistur\u00ed <em>foucaultiano<\/em> para deshacer los esencialismos y a la vez revelar las formas de dominaci\u00f3n subyacentes en la heteronormatividad de g\u00e9nero, resulta muy valioso para penetrar hasta el n\u00facleo opresor de las instituciones sociales disciplinarias y asimismo para incluir a las disidencias de g\u00e9nero -los cuerpos \u00abfalsos e ininteligibles\u00bb, a los que se refer\u00eda Butler- entre los colectivos feminizados y marginados por el sujeto excluyente del feminismo radical. Sin embargo, el hecho de poner el foco en los dispositivos de normalizaci\u00f3n represiva corre el riesgo de poner al g\u00e9nero \u00abcomo medida preeminente de la identidad de la persona\u00bb, orillando el resto de caracter\u00edsticas -empezando por la ubicaci\u00f3n de clase, pero tambi\u00e9n, entre otras, la raza o el lugar de nacimiento- que determinan de forma entrelazada la posici\u00f3n social de cada individuo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el texto can\u00f3nico de Butler no existen por ejemplo referencias a la estrecha interconexi\u00f3n entre las dos esferas de la producci\u00f3n, a trav\u00e9s del trabajo reproductivo de los sujetos feminizados, constituidos mayoritariamente por mujeres cis, pero tambi\u00e9n por las disidencias de g\u00e9nero -mujeres trans, lesbianas, personas no binarias, intersexuales, etc.- y las inmigrantes racializadas. Es decir, su minuciosa demolici\u00f3n de las categor\u00edas esencialistas que producen el g\u00e9nero normativo no se entrelaza -tampoco, por cierto, en el caso de Foucault- con la extraordinaria funcionalidad para la acumulaci\u00f3n capitalista del trabajo gratuito y de los cuidados privatizados entre las paredes del hogar familiar, en aras de reducir, en t\u00e9rminos marxistas, el \u00abvalor de la fuerza de trabajo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el a\u00f1o 2000 se <a href=\"https:\/\/traficantes.net\/sites\/default\/files\/pdfs\/documentos_nlr_3_web_0.pdf\">desarroll\u00f3<\/a>, en las p\u00e1ginas de la revista New Left Review, una pol\u00e9mica muy ilustrativa de las virtudes y las limitaciones del planteamiento descrito.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La fil\u00f3sofa Nancy Fraser fue una de las primeras te\u00f3ricas en diagnosticar las carencias del \u00abgiro estructuralista\u00bb que se estaba produciendo en el feminismo y en general en los movimientos sociales contempor\u00e1neos. Su an\u00e1lisis cr\u00edtico se centra en la divergencia entre las tem\u00e1ticas y los objetivos de la segunda ola feminista de los a\u00f1os 70 y el supuesto \u00abculturalismo\u00bb de la teor\u00eda de la performatividad de g\u00e9nero desarrollada por Butler:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00abSeparadas unas de otras y de la cr\u00edtica social que las hab\u00eda integrado, las esperanzas de la segunda ola feminista se reclutaron al servicio de un proyecto que diverg\u00eda por completo de nuestra visi\u00f3n integral m\u00e1s amplia de una sociedad justa\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De este modo, Fraser emite un veredicto negativo de lo que denomina el \u00abgiro cultural\u00bb, que deber\u00eda haber enriquecido y ampliado los an\u00e1lisis feministas y que empero los acab\u00f3 \u00abdevorando\u00bb:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00abAl hilo del an\u00e1lisis de las diversas corrientes te\u00f3ricas feministas, se documenta el proceso por el cual el giro cultural pareci\u00f3 devorar a la econom\u00eda pol\u00edtica, a pesar de que deber\u00eda haberla enriquecido. Asimismo, e igualmente desafortunado, al menospreciar la econom\u00eda pol\u00edtica y evitar el an\u00e1lisis institucional, acabaron coincidiendo con las feministas culturales en convertir el lenguaje y la subjetividad en focos preferidos de la cr\u00edtica feminista\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, la cr\u00edtica \u00abeconomicista\u00bb de corte socialdem\u00f3crata que formula Fraser -sintetizada en la dicotom\u00eda que establece entre \u00abredistribuci\u00f3n y reconocimiento\u00bb- omite una cuesti\u00f3n decisiva: las luchas por la subversi\u00f3n del g\u00e9nero no versan \u00fanicamente sobre las aspiraciones de reconocimiento de colectivos marginados por resultar \u00abininteligibles\u00bb para la matriz heteronormativa hegem\u00f3nica, sino que suponen asimismo una carga de profundidad contra las estructuras clasistas que rigen la constituci\u00f3n de la familia nuclear, la infraestructura social b\u00e1sica de la reproducci\u00f3n gratuita de la fuerza de trabajo. Se tratar\u00eda en definitiva de torpedos contra la l\u00ednea de flotaci\u00f3n de la estructura econ\u00f3mica e institucional que sostiene la morada oculta de la producci\u00f3n, al servicio de la cadena de montaje que produce trabajadores laboralmente aptos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La defensa que desarrolla Butler, en su respuesta a la cr\u00edtica de Fraser, no deja de ser en este punto certera, al resaltar el car\u00e1cter material de la \u00abproducci\u00f3n misma del g\u00e9nero\u00bb y al poner de manifiesto la necesidad de preservar la eficiencia reproductiva y el disciplinamiento social imperantes en la familia nuclear heteronormativa:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00abDe hecho, muchos de los debates feministas de aquel periodo trataron no s\u00f3lo de caracterizar a la familia como una parte del modo de producci\u00f3n, sino tambi\u00e9n de demostrar c\u00f3mo la producci\u00f3n misma del g\u00e9nero deb\u00eda ser entendida como parte de la \u00abproducci\u00f3n de los propios seres humanos\u00bb conforme a las reglas que reproduc\u00edan la familia heterosexual normativa. En este sentido, la regulaci\u00f3n de la sexualidad estuvo sistem\u00e1ticamente vinculada al modo de producci\u00f3n apto para el funcionamiento de la econom\u00eda pol\u00edtica\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta \u00edntima conexi\u00f3n entre las dos esferas de la reproducci\u00f3n social es la que otorga, en fin, un estatuto genuinamente material y econ\u00f3mico a la pr\u00e1ctica subversiva de las sexualidades no normativas, conectando de este modo los dos paradigmas del feminismo contempor\u00e1neo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La propia Butler plantea la pregunta esencial:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 un movimiento interesado en criticar y transformar los modos en los que la sexualidad es regulada socialmente no puede ser entendido como central para el funcionamiento de la econom\u00eda pol\u00edtica?\u00bb<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, incluso en su formulaci\u00f3n m\u00e1s materialista -que no est\u00e1 apenas presente en su obra magna-, el eje del argumento de Butler sigue siendo como vemos la cr\u00edtica de la regulaci\u00f3n social de la sexualidad como punto de entrada a la econom\u00eda pol\u00edtica, a trav\u00e9s del cuestionamiento de la matriz sexo-g\u00e9nero vigente en la esfera reproductiva y de las instituciones que la sustentan y reproducen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es decir, que el hecho de ponderar la potencialidad transformadora y el car\u00e1cter econ\u00f3mico-material genuino de la subversi\u00f3n <em>queer<\/em> de la identidades arquet\u00edpicas de g\u00e9nero no es \u00f3bice para se\u00f1alar que ah\u00ed no reside la cuesti\u00f3n clave: la necesidad por parte del poder social, m\u00e1s all\u00e1 de la opresi\u00f3n de las disidencias sexo-gen\u00e9ricas, de instaurar una escisi\u00f3n artificial entre las dos moradas de la producci\u00f3n, en aras de garantizar al m\u00ednimo coste la producci\u00f3n de individuos laboralmente aptos y la reproducci\u00f3n de la desigualdad de clase mediante la transmisi\u00f3n de la riqueza patrimonial a trav\u00e9s de la herencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para garantizar el correcto funcionamiento de la f\u00e1brica social es por tanto perentorio el control de los mecanismos y las instituciones donde se desarrolla la reproducci\u00f3n biol\u00f3gica de las clases productoras a trav\u00e9s de procesos que, como <a href=\"https:\/\/marxismocritico.com\/2017\/01\/16\/capital-fuerza-de-trabajo-y-relaciones-de-genero\/\">resalta<\/a> Lise Vogel, una de las pioneras de la Teor\u00eda de la Reproducci\u00f3n Social, son espec\u00edficos de la opresi\u00f3n de las mujeres:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00abMientras los hombres bien pueden asumir algunos de los trabajos dom\u00e9sticos asociados con la crianza y el mantenimiento del hogar, hay procesos cruciales para los cuales ellos no est\u00e1n biol\u00f3gicamente equipados. Aqu\u00ed, sin embargo, tenemos que ser muy precisos. Quien dicta la opresi\u00f3n de las mujeres no es la biolog\u00eda per se, sino la dependencia del capital de los procesos biol\u00f3gicos que son espec\u00edficos de las mujeres -embarazo, parto y lactancia- para poder asegurar la reproducci\u00f3n al m\u00ednimo coste de la clase trabajadora\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que Butler sigue omitiendo es, en definitiva, la cuesti\u00f3n decisiva: el papel del trabajo dom\u00e9stico, de cuidados o reproductivo no retribuido en el engranaje de la f\u00e1brica social, como fundamento de la opresi\u00f3n de los sujetos feminizados a trav\u00e9s de su papel esencial en la reproducci\u00f3n biol\u00f3gica y social de la fuerza de trabajo. Ah\u00ed reside por tanto la llave maestra de las luchas feministas que pugnan por salir -como dec\u00eda Sayak Valencia- \u00abdel gueto del sexo y del g\u00e9nero como \u00fanicas demandas del feminismo\u00bb, en pos de transformar el orden social entero: la ruptura de las dos esferas -mercantil y reproductiva- mediante la subversi\u00f3n de las instituciones de la vida cotidiana y la abolici\u00f3n del trabajo dom\u00e9stico privatizado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El dispositivo de sexualidad heteronormativo es, en este marco, uno de los mecanismos -entre otros como, sin ir m\u00e1s lejos, la explotaci\u00f3n \u00abdiferencial\u00bb de las personas racializadas- que sostiene la reproducci\u00f3n de la f\u00e1brica social alienada y absurda que propulsa la carrera hacia el abismo de la organizaci\u00f3n social vigente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A partir de las observaciones previas, la cuesti\u00f3n acuciante que se suscita podr\u00eda plantearse del siguiente modo: \u00bfC\u00f3mo integrar la lucha contra la universalidad categ\u00f3rica y opresiva del sistema sexo-g\u00e9nero normativo con la subversi\u00f3n genuina de las relaciones sociales capitalistas que lo sostienen y fomentan en su provecho?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>M\u00e1s all\u00e1 de la \u00absubversi\u00f3n de la identidad\u00bb: la reproducci\u00f3n social insurgente<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cEl orden capitalista \u2013m\u00e1s aun en su forma neoliberal actual\u2013 se produce y reproduce en un complejo y articulado movimiento donde toda la vida social deviene fuerza productiva y todas las relaciones (familiares, sexuales, culturales, de raza, etc.) se convierten en un engranaje de relaciones de producci\u00f3n, ya que la sociedad entera se vuelve \u00abf\u00e1brica de relaciones capitalistas\u00bb\u201d<\/em> (Silvia Federici)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Recientemente diversas autoras -Holly Lewis, M.E.O\u2019Brien, Sophie Lewis, etc.- han desarrollado la propuesta te\u00f3rico-pr\u00e1ctica que se conoce como marxismo <em>queer<\/em>. Se trata de un intento de trascender el paradigma \u00absubjetivo\u00bb de estirpe <em>foucaultiana <\/em>desplegado por Butler, en pos de coser la cesura entre las luchas por la \u00abdesnaturalizaci\u00f3n\u00bb del g\u00e9nero y el reconocimiento de la legitimidad de las identidades disidentes y, por otro lado, el antagonismo anticapitalista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La propia Holly Lewis establece, m\u00e1s all\u00e1 del car\u00e1cter individual de la \u00abresistencia a ser como quieren que seamos\u00bb, el fundamento de la subversividad potencial de los \u00abvalores de uso conflictivos\u00bb que representan las disidencias sexog\u00e9nericas para las instituciones que encarnan el poder social:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00abLas mujeres trabajadoras, las personas queer, las personas trans y las personas intersexuales tienen unos valores de uso conflictivos para las clases dominantes en el modo de producci\u00f3n actual. Lo que nos piden es un nudo de contradicciones y de imposibilidades. Por lo tanto, el objetivo pol\u00edtico no puede ser resistirnos a ser como quieren que seamos. El objetivo pol\u00edtico debe ser recuperar lo que se nos ha arrebatado materialmente, de manera que podamos construir las vidas que elegimos (\u2026). La orientaci\u00f3n sexual es un problema para el capital en la medida en que cuestiona el sexismo oposicional que ayuda a regular la fuerza de trabajo en la empresa y en el hogar privado\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La misma Lewis abunda en la inocuidad -e incluso la complicidad con la ideolog\u00eda individualista neoliberal- de las identidades no normativas para el cuestionamiento del orden social vigente, siempre que se limiten a las demandas de inclusi\u00f3n y a la exigencia de respeto \u00abpara todas las familias\u00bb:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00abSu horizonte pol\u00edtico tiende a ser la representaci\u00f3n trans: la representaci\u00f3n trans en los medios de comunicaci\u00f3n, en los pasillos del poder pol\u00edtico, en la sala de juntas de las empresas, en las aulas y dentro de la maquinaria de la guerra imperialista. El liberalismo trans posee una cr\u00edtica inherente al sexismo y a la familia, pero generalmente limita sus soluciones a la inclusi\u00f3n social, a los llamamientos a la empat\u00eda de los aliados cis, a la educaci\u00f3n transinclusiva y a la formaci\u00f3n en conciencia cultural. En lugar de la familia heteronormativa obligatoria, el liberalismo trans exige respeto para todas las familias\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bien al contrario, la propuesta de Lewis pugna por conectar la \u00abliberaci\u00f3n sexual de las mujeres\u00bb con la lucha de clases, mediante la cr\u00edtica del g\u00e9nero \u00absocial\u00bb naturalizado, producido por el dispositivo de sexualidad, y la constataci\u00f3n de su extraordinaria funcionalidad para la eficiencia reproductiva exigida por la acumulaci\u00f3n capitalista:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00abLa liberaci\u00f3n sexual de las mujeres est\u00e1 directamente vinculada a la lucha de clases (\u2026). Es el hecho de que el reemplazo generacional de la fuerza de trabajo exige que haya personas activas sexualmente con ciertas partes del cuerpo que pasen amplios per\u00edodos de inactividad. La clase capitalista se beneficia de este reemplazo generacional, pero no quiere hacer concesiones a las personas para que esto ocurra. El g\u00e9nero social y la gesti\u00f3n de la sexualidad bajo el capitalismo est\u00e1n determinados por la lucha sobre qui\u00e9n paga lo que es necesario para que la clase trabajadora se reproduzca socialmente\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfCu\u00e1l ser\u00eda pues la v\u00eda propuesta por Lewis para recuperar \u00ablo que se nos ha arrebatado materialmente\u00bb y poder comenzar a construir de este modo \u00ablas vidas que elegimos\u00bb?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La respuesta de Lewis -y de gran parte de las autoras del marxismo <em>queer<\/em> y del marxismo trans- se encuadra, sorprendentemente, en el paradigma del marxismo tradicional, que concibe la lucha de clases preeminentemente \u00abdesde el punto de vista del trabajo proletario\u00bb, en pos de la apropiaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n por parte de la \u00fanica ocupaci\u00f3n alienada socialmente v\u00e1lida:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00abEl objetivo de este libro es el desarrollo de una pol\u00edtica feminista, queer y trans inclusiva, materialista e internacionalista, basado en el pensamiento fundamental de Marx sobre la econom\u00eda pol\u00edtica: el capitalismo funciona por medio de la expropiaci\u00f3n de la plusval\u00eda a partir del trabajo. Entonces \u00bfqu\u00e9 es la pol\u00edtica de la clase social? Comienza entendiendo que el mundo est\u00e1 organizado de tal forma que un subconjunto de personas extrae una plusval\u00eda de otras (\u2026). El trabajo no es el punto central del marxismo porque Marx se sintiera m\u00e1s indignado por el destino de los trabajadores que por otros grupos de personas pobres, ni el marxismo es un argumento moral de que los proletarios son una gente honorable y valiente, moralmente superior a las clases medias y altas. El proletariado es el sujeto pol\u00edtico central porque el trabajo productivo es el punto estrat\u00e9gico desde el cual se desmonta el capitalismo\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, como argumenta minuciosamente el fil\u00f3sofo marxista heterodoxo Moishe Postone en su <a href=\"https:\/\/proletarios.org\/books\/Moishe-Postone-Tiempo_trabajo_y_dominacion_social.pdf\">texto cl\u00e1sico <\/a><em>Tiempo, trabajo y dominaci\u00f3n social<\/em>, el planteamiento previo, perteneciente al canon sacrosanto de la izquierda tradicional -principalmente marxista, pero tambi\u00e9n en parte anarquista- resulta en realidad contraproducente para conformar actualmente un verdadero sujeto antagonista:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00abPara el marxismo tradicional, la contradicci\u00f3n fundamental del capitalismo es el conflicto entre trabajo y capital, entre trabajo vivo y trabajo muerto (es decir, objetivado), por lo que constituye el alfa y omega de su explicaci\u00f3n del mundo. Esta fijaci\u00f3n ha unido a todas las corrientes del marxismo y parece mantenerse hoy como el m\u00ednimo com\u00fan denominador entre los marxistas supervivientes. Pero el conflicto entre trabajo y capital, por muy importante que haya sido hist\u00f3ricamente, es un conflicto en el interior del capitalismo\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">He aqu\u00ed pues el quid de la cuesti\u00f3n: la imposibilidad de considerar actualmente el trabajo asalariado y la lucha de clases en sentido tradicional como los centros siquiera preferentes del antagonismo social, ya que ese cors\u00e9 \u00abencierra al movimiento anticapitalista dentro del capital\u00bb y lo aleja de la transformaci\u00f3n radical de todos los \u00e1mbitos de la vida cotidiana, empezando por la sacrosanta familia nuclear y su rol neur\u00e1lgico en la aplicaci\u00f3n coercitiva del dispositivo de sexualidad a las nuevas generaciones de productores:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00abEl proletariado (y el trabajo por el efectuado) no es el sujeto hist\u00f3rico cuya realizaci\u00f3n y afirmaci\u00f3n posibilitar\u00edan la abolici\u00f3n del capital. No constituye ning\u00fan punto externo al capital en el que anclar la cr\u00edtica al capitalismo. Al contrario, la superaci\u00f3n del capital requerir\u00eda de la abolici\u00f3n del trabajo (como mediaci\u00f3n social general) y tambi\u00e9n del proletariado\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La degradaci\u00f3n inexorable del organismo social capitalista, las devastadoras tragedias ecol\u00f3gicas que provoca y la intensificaci\u00f3n del embate de las pol\u00edticas neoliberales contra las conquistas arrancadas por las clases trabajadoras durante el fugaz espejismo de los \u00abTreinta gloriosos\u00bb modifican radicalmente los contextos sociales que alumbraron el nacimiento del proletariado cl\u00e1sico. Pero ni siquiera la abrumadora constataci\u00f3n de la completa desaparici\u00f3n del car\u00e1cter subversivo de las clases productoras -escindidas adem\u00e1s entre las masas precarizadas y las clases medias propietarias- y de sus organizaciones tradicionales es lo m\u00e1s importante para certificar la insuficiencia del paradigma can\u00f3nico de la lucha de clases en la que el proletariado es el \u00absujeto pol\u00edtico central\u00bb. La propia din\u00e1mica end\u00f3gena del sujeto autom\u00e1tico de la valorizaci\u00f3n de capital, basada en la revoluci\u00f3n continua del aparato cient\u00edfico-t\u00e9cnico en pos del ahorro insaciable de tiempo de trabajo vivo, provoca la creciente superfluidad y la nocividad ecol\u00f3gica de la mayor\u00eda de los sectores econ\u00f3micos y de los empleos vigentes. Sin embargo, resulta palmario que la galopante \u201ccrisis del trabajo\u201d, esta profunda metamorfosis de la estructura socioecon\u00f3mica del financiarizado y terciarizado capitalismo neoliberal, no ha sido incorporada en las estrategias y los objetivos de las organizaciones de la izquierda sociopol\u00edtica actual, desva\u00eddas herederas del naufragio de los partidos socialistas y comunistas que enarbolaron <em>in illo tempore <\/em>el fracasado sue\u00f1o de la emancipaci\u00f3n humana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El mismo Postone plantea el callej\u00f3n sin salida del enfoque obrerista de las luchas por la \u201cemancipaci\u00f3n del trabajo\u201d, debido a la putrefacci\u00f3n acelerada de la organizaci\u00f3n social capitalista:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cSi es cierto que hoy la sociedad capitalista est\u00e1 entrando en crisis porque se han socavado sus fundamentos en el trabajo proletario, esto nos enfrenta con problemas muy distintos a los tradicionales en el movimiento obrero. Y plantea la cuesti\u00f3n de qu\u00e9 significar\u00eda vivir en una sociedad que ya no estuviera basada en el trabajo heter\u00f3nomo\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">O, dicho de otra forma, \u00bfqu\u00e9 sentido tiene plantear el escenario primordial de la lucha de clases en el mundo del trabajo, m\u00e1xime cuando sus crecientes superfluidad y nocividad vuelven perentoria la transformaci\u00f3n radical o directamente la eliminaci\u00f3n de la mayor parte de las actividades laborales desarrolladas en nuestras sociedades \u201ccivilizadas avanzadas\u201d?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La marxista transfeminista Ira Hybris -coordinadora del <a href=\"https:\/\/www.kaoticalibros.com\/producto\/las-degeneradas-trans-acaban-con-la-familia\/?srsltid=AfmBOooxBUKqPAH2ySx3uazBaJtG297a3128RU-aKUcLSebJK_jQMDKD\">texto<\/a> colectivo <em>Las degeneradas trans acaban con la familia<\/em>\u2013 <a href=\"https:\/\/www.izquierdadiario.es\/Trans-formarlo-todo-notas-degeneradas-para-la-abolicion-del-genero\">establece<\/a>, en la misma l\u00ednea ortodoxa, la estrecha ligaz\u00f3n entre la emancipaci\u00f3n de las personas trans y la toma del poder por parte del proletariado:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00abFinalmente, quisiera concluir este texto con las palabras de mis compa\u00f1eras Jules Gleeson y Elle O\u2019Rourke: \u201cEmancipar a las personas trans requiere, por encima de todo, derrumbar las divisiones de clase, revertir nuestra separaci\u00f3n para con los medios de producci\u00f3n, y desarrollar nuevas formas de crianza m\u00e1s all\u00e1 de la familia\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero hay una raz\u00f3n aun m\u00e1s importante que refuerza la inadecuaci\u00f3n del paradigma ortodoxo de la lucha de clases como marco de la \u00abemancipaci\u00f3n de las personas trans\u00bb. La pervivencia anacr\u00f3nica del objetivo \u00abmilenarista\u00bb del advenimiento de la revoluci\u00f3n social y del \u00abfin de todas las contradicciones\u00bb, tras la expropiaci\u00f3n de los expropiadores mediante la lucha organizada de la clase trabajadora es, precisamente, la que estableci\u00f3 la r\u00edgida jerarqu\u00eda entre la \u00abopresi\u00f3n principal\u00bb y las denominadas cuestiones superestructurales, contra la que lucharon arduamente las feministas de la Segunda Ola de los a\u00f1os 70.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos hallamos, por tanto, ante el pilar fundamental, como <a href=\"https:\/\/kmarx.wordpress.com\/2015\/02\/06\/produccion-y-reproduccion-en-marx-introduccion\/\">refiere<\/a> la fil\u00f3sofa Montserrat Galcer\u00e1n, de la sempiterna desconfianza de la izquierda tradicional hacia las desviaciones particularistas -o, peor a\u00fan, divisivas y desviacionistas del objetivo principal- de las que eran reos los \u00abmovimientos de un solo asunto\u00bb, con el feminismo en lugar prominente:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00abLa consecuencia de este planteamiento es que la tradici\u00f3n marxista tendi\u00f3 a subordinar la emancipaci\u00f3n de las mujeres a la revoluci\u00f3n social y a explicar aquella en funci\u00f3n del dominio del capital o \u00abpropiedad privada\u00bb, sin prestar suficiente atenci\u00f3n a las formas concretas de dicha subordinaci\u00f3n\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sirva de bot\u00f3n de muestra de la posici\u00f3n dogm\u00e1tica acerca de la \u00absubordinaci\u00f3n de la emancipaci\u00f3n de las mujeres a la revoluci\u00f3n social\u00bb, caracter\u00edstica incluso del feminismo socialista y que deja a las luchas espec\u00edficamente feministas en un limbo, esperando el glorioso advenimiento del \u00abfin de los tiempos\u00bb, la siguiente declaraci\u00f3n, que cita asimismo Galcer\u00e1n, de la dirigente comunista internacionalista y feminista Clara Zetkin:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00abLa lucha de las mujeres proletarias es una lucha que va unida a la de los hombres de su clase contra la clase de los capitalistas [\u2026]. El objetivo final de estas luchas no es la competencia con el hombre, sino la conquista del poder pol\u00edtico por el proletariado\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s de un siglo despu\u00e9s, las mismas acusaciones de desviacionismo, oportunismo y \u00abdebilitamiento de las fuerzas del proletariado\u00bb, lanzadas asimismo en nombre de la pureza del \u00abmarxismo revolucionario\u00bb contra los \u00abplanteamientos mixtos, que deben ser depurados\u00bb, aparecen en el <a href=\"https:\/\/gedar.eus\/pdf\/ehks\/nuevaEstrategiaSocialista.pdf\">manifiesto<\/a> program\u00e1tico del flamante Movimiento Socialista. Se trata de un nutrido colectivo, formado principalmente por j\u00f3venes procedentes del Movimiento de Liberaci\u00f3n Nacional Vasco y creado en 2019, tras una traum\u00e1tica escisi\u00f3n de la izquierda <em>abertzale, <\/em>que aspira nada menos que a la constituci\u00f3n de la clase trabajadora en el partido mundial del proletariado:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00abEn ese sentido, es imprescindible completar la teor\u00eda comunista y el an\u00e1lisis marxista de la sociedad en t\u00e9rminos de totalidad de dominaci\u00f3n, siendo capaces de explicar desde el marxismo cada forma de opresi\u00f3n y cada conflicto concreto. Dicho de otra manera, frente al feminismo, el nacionalismo, etc., debemos desarrollar un punto de vista socialista de cada forma de opresi\u00f3n, y explicar y desarrollar cada frente de lucha como lucha de clases del proletariado revolucionario unificado, frente al partido de la burgues\u00eda en su conjunto. Diversos planteamientos mixtos que aparecen bajo la terminolog\u00eda feminista o nacionalista, deben ser depurados a trav\u00e9s del debate y de forma inteligente, no perdiendo la opci\u00f3n de fusionar a ciertos destacamentos del feminismo, del antirracismo, del antifascismo, de las luchas de liberaci\u00f3n nacional, de este modo, con el socialismo. Ahora bien, esto sin excluir una confrontaci\u00f3n clara y abierta con el programa feminista, nacionalista, etc\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La supeditaci\u00f3n de la \u00ablucha de las mujeres\u00bb -y del resto de colectivos oprimidos estructuralmente, pero no explotados directamente por el capital- y su sacrificio ante la preeminencia del objetivo primordial, junto a la denuncia del punto ciego del planteamiento de Marx -su completa omisi\u00f3n de la relevancia de las actividades reproductivas para la f\u00e1brica social capitalista- fueron precisamente las causas principales de la \u00abrebeli\u00f3n\u00bb feminista de los a\u00f1os 70 contra el paradigma obrerista tradicional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mariarosa Dalla Costa <a href=\"https:\/\/traficantes.net\/libros\/dinero-perlas-y-flores-en-la-reproducci\u00f3n-feminista\">se\u00f1ala<\/a> enf\u00e1ticamente que el punto nodal del planteamiento te\u00f3rico -aunque con enormes implicaciones pol\u00edticas- de los an\u00e1lisis sobre la relevancia socioecon\u00f3mica de las silenciadas actividades reproductivas resid\u00eda en realidad en el \u00e9nfasis puesto, a diferencia del marxismo tradicional, en la estrecha trabaz\u00f3n existente entre los \u00abdos polos de la producci\u00f3n\u00bb, la f\u00e1brica y el hogar privado:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00ab\u00bfCu\u00e1les eran los puntos claves del debate? Que la familia era un lugar de producci\u00f3n, en el que se produc\u00eda y reproduc\u00eda la fuerza de trabajo cotidianamente, que esta producci\u00f3n ten\u00eda lugar gracias al trabajo dom\u00e9stico, que este trabajo era productivo\u2026 que hab\u00eda dos polos de producci\u00f3n, la f\u00e1brica y el hogar, que el contexto social no era un territorio libre subordinado a la f\u00e1brica, sino que formaba parte de por s\u00ed del modo de producci\u00f3n capitalista y que estaba cada vez m\u00e1s sometido a disciplinas semejantes a las de la f\u00e1brica, por lo que lo llam\u00e1bamos f\u00e1brica social, que en esta f\u00e1brica social no s\u00f3lo estaba el denominado obrero social, sino que toda ella giraba en torno a un segundo polo, el hogar, cuyo sujeto era la mujer\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La propia Dalla Costa -a la que Holly Lewis, desde el paradigma ortodoxo, acusa de \u00abpasar por alto el an\u00e1lisis de clase\u00bb- describe v\u00edvidamente el car\u00e1cter de compartimientos estancos de los \u00e1mbitos donde se desarrolla la vida social alienada, a la vez que apunta con rotundidad hacia la \u00fanica opci\u00f3n posible para aliviar el \u00abdolor\u00bb producido por sus aparentes l\u00f3gicas contrapuestas:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00abTratamos de la organizaci\u00f3n total de la sociedad en la que la familia, la escuela y la f\u00e1brica son, cada una de ellas, un compartimiento tipo gueto. Tanto es as\u00ed, que el paso de uno a otro de estos compartimentos es doloroso. Este dolor no puede eliminarse remendando las relaciones entre un gueto y otro sino \u00fanicamente destruyendo cada uno de ellos\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De este modo, la familia nuclear se constituye como la c\u00e9lula b\u00e1sica del organismo social, a la que se le asignan las funciones cruciales de producci\u00f3n y de reproducci\u00f3n cuasigratuita de individuos \u00ablibres\u00bb, a trav\u00e9s del adiestramiento moral y el sostenimiento material de los v\u00e1stagos hasta convertirlos en laboralmente aptos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La cr\u00edtica y la subversi\u00f3n de las instituciones de la vida cotidiana, m\u00e1s all\u00e1 de las luchas pol\u00edticas y sindicales encerradas en el paradigma obrerista tradicional, son pues parte indisoluble de la transformaci\u00f3n social radical. Y lo son no solo para las identidades disidentes de g\u00e9nero, directamente oprimidas por su condici\u00f3n socialmente \u201caberrante\u201d, sino tambi\u00e9n para todas las personas que anhelan otra realidad, al margen de su ubicaci\u00f3n concreta en la l\u00ednea \u201cde puntos infinitos\u201d del sistema sexo-g\u00e9nero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La necesidad de creaci\u00f3n de nuevos tejidos de relaciones y de organizaciones sociales antagonistas, con el \u00abligero sabor de autogobierno colectivo\u00bb que las acompa\u00f1a, extiende su potencial transformador a todos los pilares que sostienen la vida social privativa en las alienadas y autocomplacientes sociedades \u00abcivilizadas\u00bb. La te\u00f3rica transfeminista Sophie Lewis, autora del <a href=\"https:\/\/traficantes.net\/libros\/abolir-la-familia\">texto<\/a> <em>Abolir la familia. Un manifiesto por los cuidados y la liberaci\u00f3n<\/em>, insiste en la fertilidad de los injertos de vida comunitaria y de resistencia anticapitalista a la hora de generar \u00abhilos sueltos\u00bb de nuevo tejido social, que pongan de manifiesto la necesidad de extender la socializaci\u00f3n de las relaciones a la instituci\u00f3n <em>par excellence<\/em> que encarna la privacidad atomizada caracter\u00edstica de la sociedad burguesa:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cPuede que resulte m\u00e1s f\u00e1cil imaginar el fin del capitalismo que el fin de la familia; pero los experimentos ut\u00f3picos de cada d\u00eda s\u00ed generan hilos sueltos de un tejido social completamente distinto: microculturas que podr\u00edan ampliarse si el movimiento por una sociedad sin clases se tomara en serio la premisa de que los hogares se pueden formar libremente y pueden organizarse de forma democr\u00e1tica bajo la idea de que nadie deber\u00eda verse privado de alimento, alojamiento o cuidados por no trabajar\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfCu\u00e1l podr\u00eda ser pues un intento de s\u00edntesis, que integrara la subversi\u00f3n de la vida cotidiana que propugnaban las feministas de los 70 con la revoluci\u00f3n del g\u00e9nero y la incorporaci\u00f3n plena de los sujetos feminizados a las luchas cotidianas por abrir grietas en el muro del capital?<br><br>M. E. O\u2019Brien, marxista heterodoxa y activista <em>queer<\/em>, autora del luminoso <a href=\"https:\/\/traficantes.net\/libros\/la-abolicion-de-la-familia\">texto<\/a> <em>La abolici\u00f3n de la familia. El capitalismo y la comunitarizaci\u00f3n de los cuidados<\/em>, propone, a partir de una escogida selecci\u00f3n de ejemplos de creaci\u00f3n de grietas de vida comunitaria en el erial circundante de la mercantilizaci\u00f3n absoluta de las relaciones sociales, el concepto de \u201creproducci\u00f3n social insurgente\u201d:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cEstas unidades colectivas de vida dom\u00e9stica constituyen el albor de la comuna. No se trata de la comuna tal y como se da en el capitalismo o en el colonialismo de asentamiento; esta solo es posible en la plena comunizaci\u00f3n de las masas. A trav\u00e9s de la comuna revolucionaria se hace posible la reproducci\u00f3n social comunista, integrada en la expansi\u00f3n general de la sociedad comunista (\u2026). Todos estos campamentos son ejemplos de reproducci\u00f3n social insurgente: la cobertura de las necesidades cotidianas inmediatas en el contexto de una protesta masiva prolongada. Durante los periodos extensos de protesta, las personas constituyen formas colectivas autoorganizadas de reproducci\u00f3n social\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todos los aspectos de la idealizada vida familiar en el hogar privado pueden ser cuestionados y reelaborados en el curso de la reproducci\u00f3n social insurgente: \u00abEstos procesos colectivizan el trabajo reproductivo que, de otro modo, llevar\u00edan a cabo en soledad los miembros feminizados de la familia. Crean nuevas formas compartidas de intimidad y amistad que superan los l\u00edmites del matrimonio conyugal y de las madres y padres que creen que su progenie les pertenece. La reproducci\u00f3n social insurgente abre nuevas v\u00edas para cuestionar las relaciones sexuales y de g\u00e9nero, a trav\u00e9s de las cuales se pueden desafiar las normas y las expectativas de la familia. Generan nuevos espacios de disfrute y solidaridad colectivas y atacan de frente la estructura de hogares atomizados de la familia nuclear\u00bb.<br>O\u2019Brien aboga -citando al colectivo Endnotes y su <a href=\"https:\/\/www.dosytresdorm.org\/DOSSIER%20GENERO_Lectura_Mex.pdf\">propuesta<\/a> de \u00abcomunizaci\u00f3n\u00bb-, en definitiva, por la preeminencia de la potenciaci\u00f3n de las luchas por la subversi\u00f3n de la vida cotidiana mediante la creaci\u00f3n de cu\u00f1as de solidaridad y alivio compartidos, frente al paradigma caduco basado en asentar las bases de la transformaci\u00f3n radical en los sacrosantos principios del marxismo-leninismo: \u00abLa comunizaci\u00f3n recupera el argumento de Marx de que el proletariado tiene que abolir todas las relaciones de clase a la vez que rechaza la noci\u00f3n de la sociedad de trabajadores y muchos de los principios fundamentales del movimiento obrero. Endnotes escribe que \u00abes indispensable que tal superaci\u00f3n consista en la autoabolici\u00f3n de la clase obrera, si no se llega a este punto, el capital seguir\u00e1 contando con su socio complaciente\u00bb\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se tratar\u00eda, en fin, de quitar el cartel de \u00abprohibido el paso\u00bb de la entrada a la morada oculta de la producci\u00f3n para, como refiere la te\u00f3rica feminista Kathi Weeks -autora del magn\u00edfico <a href=\"https:\/\/traficantes.net\/libros\/el-problema-del-trabajo\">texto <\/a><em>El problema del trabajo<\/em>. <em>Feminismo, marxismo, pol\u00edticas contra el trabajo e imaginarios m\u00e1s all\u00e1 del trabajo<\/em>-, en alusi\u00f3n nost\u00e1lgica a la \u00abosad\u00eda y grandiosidad\u00bb del feminismo de la Segunda Ola, politizar la totalidad de las relaciones personales y de las estructuras sociales en pos de una \u00abtransformaci\u00f3n radical de la vida cotidiana\u00bb:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00abCon el rechazo a obedecer el cartel de \u00abprohibido el paso\u00bb colocado en la puerta que llevaba a los terrenos llamados privados de la familia, el matrimonio y la sexualidad \u2014un cartel destinado a prohibir el an\u00e1lisis pol\u00edtico sobre relaciones que se cre\u00edan regidas \u00fanicamente por las exigencias de la naturaleza o las prerrogativas de la elecci\u00f3n individual\u2014 los elementos radicales del movimiento no buscaban la asimilaci\u00f3n de las mujeres al statu quo, sino una transformaci\u00f3n radical de la vida cotidiana\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Blog del autor: <a href=\"https:\/\/trampantojosyembelecos.com\/2026\/05\/14\/mas-alla-del-genero-el-feminismo-y-la-subversion-de-la-comunidad\/\">https:\/\/trampantojosyembelecos.com\/2026\/05\/14\/mas-alla-del-genero-el-feminismo-y-la-subversion-de-la-comunidad\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abEl empe\u00f1o obstinado de este texto por \u00abdesnaturalizar\u00bb el g\u00e9nero tiene su origen en el deseo intenso de contrarrestar la violencia normativa que conllevan las morfolog\u00edas ideales del sexo, as\u00ed como de eliminar las suposiciones dominantes acerca de la heterosexualidad natural o presunta\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":16858,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-16857","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-espacio-feminista"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16857","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16857"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16857\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16859,"href":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16857\/revisions\/16859"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/media\/16858"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16857"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16857"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16857"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}