{"id":16808,"date":"2026-04-22T19:01:10","date_gmt":"2026-04-22T19:01:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/?p=16808"},"modified":"2026-04-22T19:01:11","modified_gmt":"2026-04-22T19:01:11","slug":"el-dano-cerebral-del-maltrato","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/2026\/04\/22\/el-dano-cerebral-del-maltrato\/","title":{"rendered":"El da\u00f1o cerebral del maltrato"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por <a href=\"https:\/\/rebelion.org\/autor\/esmeralda-r-vaquero\/\">Esmeralda R. Vaquero<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El estudio \u2018Neuropsicolog\u00eda de la violencia de g\u00e9nero\u2019, elaborado por varias profesionales de la Universidad de Granada, muestra de forma cient\u00edfica las secuelas de la violencia machista y puede abrir caminos para su abordaje.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Profesionales de la Universidad de Granada han realizado una investigaci\u00f3n para aplicar la Neurociencia y la Neuropsicolog\u00eda Cl\u00ednica en la lucha contra la violencia machista, evaluando las secuelas cerebrales de esta la violencia. La publicaci\u00f3n&nbsp;<strong>\u2018Neuropsicolog\u00eda de la violencia de g\u00e9nero\u2019<\/strong>, de 2023, analiza de forma muy completa las alteraciones cerebrales y neuropsicol\u00f3gicas que sufren las mujeres y ni\u00f1as y ni\u00f1os supervivientes, campo en el que apenas se ha profundizado, pese al aumento de la visibilizaci\u00f3n de la violencia machista en los \u00faltimos a\u00f1os. \u201cLa violencia ejercida contra las mujeres por parte de su pareja o expareja (\u2026) constituye un grave problema de salud p\u00fablica en nuestra sociedad, ocasionando un mayor riesgo de sufrir importantes problemas de salud en las mujeres que la sufren\u201d, apunta el estudio, firmado por&nbsp;<strong>Natalia Hidalgo-Ruzzante<\/strong>,&nbsp;<strong>Julia C. Daugherty<\/strong>,&nbsp;<strong>Natalia Bueso-Izquierdo<\/strong>,<strong>&nbsp;Inmaculada Teva \u00c1lvarez<\/strong>,&nbsp;<strong>Juan Verdejo-Rom\u00e1n<\/strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>Miguel P\u00e9rez-Garc\u00eda<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>La violencia f\u00edsica en mujeres supervivientes se relaciona con m\u00faltiples alteraciones neuropsicol\u00f3gicas<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La evidencia cient\u00edfica muestra que los cerebros expuestos a violencia resultan alterados, a pesar de que no la reciban de forma directa y \u2018solo\u2019 la presencien.<\/strong>&nbsp;Muchas mujeres supervivientes han sufrido traumatismos craneoencef\u00e1licos, es decir, golpes en el cr\u00e1neo. \u201cCasi el 80 por ciento de las lesiones encontradas en mujeres v\u00edctimas y supervivientes que acuden a urgencias debido a la violencia de g\u00e9nero se presentan en la cabeza, cara o cuello. A pesar de la escasa literatura, se sabe que estas agresiones pueden ocasionar diversos s\u00edntomas post-conmocionales, como son dolores de cabeza, mareos, problemas de concentraci\u00f3n, insomnio, impaciencia y p\u00e9rdida de memoria\u201d, recoge el estudio. La documentaci\u00f3n cient\u00edfica demuestra que la violencia f\u00edsica en mujeres supervivientes se relaciona con m\u00faltiples alteraciones neuropsicol\u00f3gicas que afectan a la atenci\u00f3n y concentraci\u00f3n, velocidad de procesamiento motor y fluidez, entre otras. La falta de investigaci\u00f3n se debe, en parte, a las particularidades de la violencia machista: \u201cAlgunas mujeres pueden sentir desconfianza a la hora de informar sobre los da\u00f1os sufridos, debido al estigma existente sobre las v\u00edctimas y a los sentimientos de miedo y verg\u00fcenza\u201d. Otras no lo cuentan si no han sido expl\u00edcitamente preguntadas, a veces porque tienen miedo de las consecuencias que les supondr\u00eda si su pareja se enterara. \u201cSolo entre el 17 y el 21 por ciento de las mujeres que ha sufrido un traumatismo debido a la violencia ejercida por parte de la pareja busca ayuda m\u00e9dica\u201d, recoge tambi\u00e9n el estudio, que arranc\u00f3 en 2009. Dolor de cabeza, problemas de concentraci\u00f3n, mareos, insomnio, p\u00e9rdida de memoria o irritabilidad son secuelas frecuentes de los traumatismos craneoencef\u00e1licos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n los estrangulamientos, que sufren m\u00e1s del 50 por ciento de las mujeres v\u00edctimas de violencia de g\u00e9nero, tienen un apartado destacado en el estudio. Adem\u00e1s de aumentar el riesgo de muerte por situar a la v\u00edctima al l\u00edmite de ser capaz de respirar, esta acci\u00f3n violenta desemboca en m\u00faltiples consecuencias psicol\u00f3gicas asociadas, como el miedo a ser matada, depresi\u00f3n, estr\u00e9s postraum\u00e1tico o ideaci\u00f3n suicida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El llamado trastorno de estr\u00e9s postraum\u00e1tico (TEPT, o trauma) es la etiqueta diagn\u00f3stica m\u00e1s frecuente en mujeres supervivientes, desde el punto de vista psicol\u00f3gico. Lo desarrollan una media de un 64 por ciento de ellas, pero los estudios al respecto son escasos. La repetici\u00f3n es un factor clave en las consecuencias neuropsicol\u00f3gicas del maltrato, ya que sufrir traumatismos durante a\u00f1os, adem\u00e1s de padecer eventos emocionalmente impactantes en largos per\u00edodos de tiempo y por parte de alguien emocionalmente cercano a la v\u00edctima, son condiciones relevantes que precisan de nuevas denominaciones. De ah\u00ed que desde 2008 se haya habilitado el nombre trastorno por estr\u00e9s traum\u00e1tico complejo (o trauma complejo), que incluye los s\u00edntomas principales del trauma (re-experimentaci\u00f3n del trauma, evitar los recuerdos traum\u00e1ticos y un sentimiento persistente de amenaza) as\u00ed como un conjunto adicional de s\u00edntomas llamados de alteraci\u00f3n en la auto-organizaci\u00f3n (desregulaci\u00f3n afectiva, autoconcepto negativo y alteraciones en las relaciones), cuenta la investigaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cLa exposici\u00f3n cr\u00f3nica al estr\u00e9s se ha relacionado con alteraciones cerebrales, cognitivas y psicopatol\u00f3gicas\u201d, explica el estudio. Y contin\u00faa: \u201cHasta el momento, los estudios han mostrado que existen unos elevados niveles de cortisol en mujeres supervivientes que desarrollan trastorno de estr\u00e9s postraum\u00e1tico (TEPT) y\/o depresi\u00f3n. Sin embargo, otros estudios recientes han mostrado que la severidad de la violencia sufrida se relaciona con elevados niveles de cortisol, despu\u00e9s de controlar los efectos de la depresi\u00f3n y del TEPT\u201d. Adem\u00e1s del trauma, diversos trabajos han demostrado que la ansiedad cr\u00f3nica y la depresi\u00f3n contribuyen a explicar las alteraciones neuropsicol\u00f3gicas en mujeres supervivientes. EL trastorno de estr\u00e9s postraum\u00e1tico se concreta en problemas en la atenci\u00f3n, funciones ejecutivas (como planificar, organizar, tomar decisiones, control de impulsos), memoria y otros procesos del sistema nervioso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por otra parte, l<strong>a depresi\u00f3n y la ansiedad tambi\u00e9n son problemas de salud mental frecuentes en mujeres supervivientes.<\/strong>&nbsp;Dificultades para identificar las propias emociones, disminuci\u00f3n de la autoestima, afectaci\u00f3n del sue\u00f1o y la alimentaci\u00f3n (anorexia, bulimia), problemas con el consumo de alcohol, miedo generalizado, irritabilidad o trastornos emocionales producidos por el bloqueo se asocian con sufrir violencia de g\u00e9nero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Infancia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Ley Org\u00e1nica 8\/2015 reconoce a<a href=\"https:\/\/www.pikaramagazine.com\/2017\/08\/hijas-de-la-violencia\/\">&nbsp;las ni\u00f1as y los ni\u00f1os como v\u00edctimas directas<\/a>, ya que sufren las consecuencias de la violencia, algo que se aborda en el estudio. \u201cAdem\u00e1s de las mujeres, sus hijos e hijas tambi\u00e9n se exponen a la violencia de g\u00e9nero, ya sea directamente, siendo v\u00edctimas de maltrato f\u00edsico, presiones, insultos y\/o vejaciones; al estar presente en la comisi\u00f3n de la violencia; u observando las consecuencias en sus madres, lesiones o da\u00f1os de la propiedad (la vivienda). Adem\u00e1s, los hijos e hijas de mujeres asesinadas por su pareja sufren otro tipo de victimizaci\u00f3n tras estos asesinatos: pierden a su madre en circunstancias brutales, siendo el culpable el padre u otro miembro de la familia cercana. M\u00faltiples estudios coinciden en se\u00f1alar que la violencia de g\u00e9nero repercute de manera muy negativa en la salud mental de los y las menores que la sufren\u201d, recoge el amplio estudio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s de tener m\u00e1s probabilidades de verse inmersa en violencia en su etapa adulta, la infancia testigo de violencia de g\u00e9nero \u201cse expone a un sistema de creencias patriarcal y a un estilo de crianza machista que puede ocasionar consecuencias\u201d en su vida. Entre los problemas psicol\u00f3gicos m\u00e1s frecuentes se encuentran la ansiedad, depresi\u00f3n, miedo, ira, desesperanza, fobias, ideaci\u00f3n suicida y baja autoestima, as\u00ed como conductas agresivas o delictivas. En lo referente a lo cognitivo, ven afectada su inteligencia general, velocidad de procesamiento, atenci\u00f3n, memoria o comprensi\u00f3n verbal. El porcentaje de ni\u00f1os y ni\u00f1as con estr\u00e9s postraum\u00e1tico en la infancia v\u00edctima de violencia de g\u00e9nero se sit\u00faa en torno al 50 por ciento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Una de las cuestiones m\u00e1s preocupantes es la transmisi\u00f3n intergeneracional de la violencia de g\u00e9nero.<\/strong>&nbsp;En un estudio del a\u00f1o 2013 realizado con 150 diadas madre-hijas a lo largo de diez a\u00f1os, y donde se evaluaba la violencia de g\u00e9nero durante tres generaciones, se detect\u00f3, por ejemplo, que, si la abuela fue maltratada por su marido, \u201csu hija ten\u00eda m\u00e1s probabilidad de ser acosada sexualmente en la infancia y tambi\u00e9n era m\u00e1s probable que tuviera una relaci\u00f3n de violencia con su pareja en la etapa adulta\u201d. Del mismo modo, \u201csi la madre fue sexualmente violentada durante su infancia, se incrementaba el riesgo de que su hija sufriera abuso sexual cuando era ni\u00f1a\u201d. El estudio hablaba tambi\u00e9n de la maternidad con altos niveles de violencia de g\u00e9nero alrededor, lo que conlleva \u201cconductas de crianza menos sensibles por parte de sus madres\u201d. Las consecuencias del maltrato en madres y criaturas, entre las que se encuentran problemas emocionales o altos niveles de estr\u00e9s, pueden afectar tanto los hijos e hijas, como al v\u00ednculo materno-filial y a la propia recuperaci\u00f3n familiar: \u201cUn v\u00ednculo seguro con la madre es uno de los factores m\u00e1s importantes para lograr paliar los efectos negativos de la exposici\u00f3n al maltrato\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Esperanza<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La amplitud de los da\u00f1os del maltrato es evidente. Sin embargo, y si es posible hablar de una buena noticia en este \u00e1mbito,<strong>&nbsp;el cerebro puede recuperarse gracias a su plasticidad<\/strong>. Una evaluaci\u00f3n y posterior rehabilitaci\u00f3n neuropsicol\u00f3gica individualizada y multidisciplinar puede contribuir a ello, pero las secuelas cognitivas todav\u00eda se infravaloran en las intervenciones m\u00e9dicas, lo que puede dificultar los procesos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La inclusi\u00f3n de la neuropsicolog\u00eda forense en la atenci\u00f3n a las mujeres supervivientes permitir\u00eda evaluar el funcionamiento cognitivo y conductual y reportar los da\u00f1os ps\u00edquicos. Y aqu\u00ed aparece otra cuesti\u00f3n destacada en el estudio, vinculada con la responsabilidad y la reparaci\u00f3n del da\u00f1o: al igual que en cualquier otro procedimiento penal, si hablamos de violencia de g\u00e9nero deber\u00edan poder fijarse \u201clas consecuencias que un proceso traum\u00e1tico ha tenido sobre las facultades mentales de la v\u00edctima, y as\u00ed servir para que la jueza o juez pueda establecer una compensaci\u00f3n econ\u00f3mica\u201d, como existe en otros delitos en los que hay lesi\u00f3n y la persona responsable est\u00e1 obligada a reparar el da\u00f1o y compensar por lo perdido y por las secuelas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cAl igual que en otras causas, como los accidentes laborales o de tr\u00e1fico, la violencia contra la pareja podr\u00eda provocar una incapacidad\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La realidad ofrece una panor\u00e1mica distinta. El estudio confirma que la valoraci\u00f3n de la v\u00edctima, que no siempre se lleva a cabo, \u201cse utiliza para valorar la credibilidad de su relato, y no para conocer la existencia de posibles secuelas consecuentes al maltrato y optar por indemnizaciones acorde a las mismas\u201d. Y a\u00f1ade: \u201cEs indispensable se\u00f1alar que una declaraci\u00f3n puede ser inconsistente por diversas razones, no necesariamente por enga\u00f1o deliberado\u201d. Por esto es importante la mirada neuropsicol\u00f3gica que explique las secuelas de la violencia f\u00edsica y psicol\u00f3gica en supervivientes de violencia de g\u00e9nero. \u201cEstas secuelas pueden justificar una baja calidad en el relato, no atribuible a la inexistencia o alteraci\u00f3n voluntaria de los hechos declarados\u201d, recuerda el estudio. Pese a la evidencia cient\u00edfica, no es habitual incorporar estas variables en una evaluaci\u00f3n forense, lo cual deja fuera muchas realidades: \u201cAl igual que en otras causas, como los accidentes laborales o de tr\u00e1fico, la violencia contra la pareja podr\u00eda provocar una incapacidad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Los agresores<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cuanto a los hombres maltratadores, entre otras cuestiones, el estudio explica que emplean procesos de disociaci\u00f3n moral para justificar sus comportamientos y lo hacen minimizando su conducta agresiva, mostrando bajos niveles de culpa y atribuyendo esta a sus parejas: \u201cCon frecuencia se encuentra que los hombres maltratadores indican que su condena se debe a las caracter\u00edsticas personales y de agresividad de la v\u00edctima. En definitiva, los maltratadores tienen creencias de superioridad hacia las mujeres y estas creencias les hacen justificar sus comportamientos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>En las \u00faltimas d\u00e9cadas, ha cobrado relevancia la investigaci\u00f3n del sistema emocional en hombres maltratadores.<\/strong>&nbsp;\u201cLa escasa literatura indica que presentan d\u00e9ficits en la regulaci\u00f3n emocional y que estos tienen un papel crucial en los actos violentos contra sus parejas o exparejas\u201d. Dichas complicaciones se combinan con las normas masculinas de dominaci\u00f3n, control emocional y autosuficiencia. \u201cLos hombres con dificultades para manejar las emociones tienen m\u00e1s posibilidades de maltratar a sus parejas y tienden a creer que los hombres no deber\u00edan compartir sus emociones o pedir ayuda (\u2026). Los hombres maltratado res que sienten que no est\u00e1n cumpliendo las normas tradicionales de g\u00e9nero, no regulan las emociones generadas por ese malestar y ejercen violencia contra la pareja\u201d, a\u00f1ade el estudio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fuente: <a href=\"https:\/\/www.pikaramagazine.com\/2026\/04\/el-dano-cerebral-del-maltrato\/\">https:\/\/www.pikaramagazine.com\/2026\/04\/el-dano-cerebral-del-maltrato\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La evidencia cient\u00edfica muestra que los cerebros expuestos a violencia resultan alterados, a pesar de que no la reciban de forma directa y \u2018solo\u2019 la presencien<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":16809,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-16808","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-espacio-feminista"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16808","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16808"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16808\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16810,"href":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16808\/revisions\/16810"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/media\/16809"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16808"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16808"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16808"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}