{"id":16550,"date":"2026-02-04T11:04:18","date_gmt":"2026-02-04T11:04:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/?p=16550"},"modified":"2026-02-04T11:04:19","modified_gmt":"2026-02-04T11:04:19","slug":"el-precio-oculto-de-la-energia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/2026\/02\/04\/el-precio-oculto-de-la-energia\/","title":{"rendered":"El precio oculto de la energ\u00eda"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">C\u00f3mo los combustibles f\u00f3siles da\u00f1an la vida de las mujeres en los Balcanes Occidentales<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por <a href=\"https:\/\/rebelion.org\/autor\/natasha-dokovska\/\">Natasha Dokovska<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Natasha Dokovska, de la Marcha Mundial de las Mujeres en la regi\u00f3n de los Balcanes, analiza el impacto de las empresas energ\u00e9ticas en la vida de las mujeres<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la fr\u00eda madrugada invernal de Bitola, una fina capa de polvo negro cubre los alf\u00e9izares de las ventanas antes del amanecer. El polvo proviene de la cercana central t\u00e9rmica de carb\u00f3n, la m\u00e1s grande de Macedonia del Norte y una de las principales fuentes de contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica de los Balcanes Occidentales. Para las mujeres que viven en esta zona, limpiar el polvo se ha convertido en una rutina tan habitual como hervir agua para el caf\u00e9. Sin embargo, los da\u00f1os de la contaminaci\u00f3n en su vida cotidiana \u2014en su salud, su trabajo, su tiempo y su futuro\u2014 permanecen invisibles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En toda la regi\u00f3n de los Balcanes Occidentales, desde las minas de cobre de Serbia hasta los valles de lignito de Bosnia y las centrales t\u00e9rmicas de Macedonia del Norte, se repite la misma historia: una econom\u00eda que mantiene una dependencia de los combustibles f\u00f3siles, donde las mujeres soportan en silencio la mayor carga de esta dependencia. Mientras los debates sobre la energ\u00eda se centran en los kilovatios y las inversiones, pocos se preguntan qui\u00e9n paga el costo humano de este modelo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan la Agencia Europea de Medio Ambiente, seis de las diez centrales el\u00e9ctricas m\u00e1s contaminantes de Europa se encuentran en los Balcanes Occidentales y emiten m\u00e1s di\u00f3xido de azufre que todas las centrales de carb\u00f3n de la Uni\u00f3n Europea (UE) juntas. En Macedonia del Norte, alrededor del 45 % de la electricidad sigue procediendo del carb\u00f3n, mientras que en Serbia este porcentaje supera el 65 %.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Una crisis con tintes de g\u00e9nero<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica en los Balcanes es una de las peores de Europa. Seg\u00fan la Alianza para la Salud y el Medio Ambiente (HEAL), las centrales t\u00e9rmicas de carb\u00f3n de la regi\u00f3n provocan anualmente decenas de miles de muertes prematuras. Solo en Macedonia del Norte, la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica mata, en proporci\u00f3n a la poblaci\u00f3n, a m\u00e1s personas que en cualquier otro pa\u00eds de la UE. Tras esos n\u00fameros se esconden historias individuales de madres que cuidan a sus hijos enfermos, de mujeres sin recursos para calentar sus hogares y de abuelas que viven cerca de lagunas de cenizas t\u00f3xicas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cLas mujeres de nuestra regi\u00f3n son las m\u00e1s afectadas por la degradaci\u00f3n ambiental\u201d, afirma la periodista y activista medioambiental Aleksandra Nakova, que vive en Skopje. \u201cSon ellas las que se ocupan de las tareas dom\u00e9sticas, cuidan de los ni\u00f1os y los ancianos y, al mismo tiempo, respiran el aire m\u00e1s contaminado de Europa\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Heal estima que la contaminaci\u00f3n provocada por las centrales t\u00e9rmicas de carb\u00f3n de los Balcanes Occidentales causa anualmente 19 000 muertes prematuras y 8500 casos de bronquitis cr\u00f3nica en adultos en toda Europa. Solo en la ciudad de Bitola, los niveles medios de PM2,5 [part\u00edculas finas que componen la contaminaci\u00f3n] durante el invierno superan los 70 \u00b5g\/m\u00b3, \u00edndices casi siete veces superiores al l\u00edmite seguro establecido por la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde una perspectiva de g\u00e9nero, la crisis de los combustibles f\u00f3siles no se limita a las emisiones: es una cuesti\u00f3n de desigualdad. Las mujeres tienen m\u00e1s probabilidades de vivir en la pobreza y en viviendas con baja eficiencia energ\u00e9tica, y adem\u00e1s suelen estar excluidas de los espacios de toma de decisiones donde se define la pol\u00edtica energ\u00e9tica. Est\u00e1n expuestas a la contaminaci\u00f3n debido al trabajo de cuidados no remunerado que realizan y suelen estar marginadas de los empleos mejor remunerados del sector energ\u00e9tico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El enfoque de la transici\u00f3n energ\u00e9tica con justicia de g\u00e9nero, ahora adoptado por las Naciones Unidas (ONU) y por organizaciones feministas de todo el mundo, ayuda a analizar este desequilibrio en detalle. Hay tres preguntas fundamentales:&nbsp;\u00bfQui\u00e9n paga el precio de nuestro sistema energ\u00e9tico? \u00bfQui\u00e9n tiene voz en la definici\u00f3n de sus pol\u00edticas? \u00bfY qu\u00e9 necesidades se tienen en cuenta? En los Balcanes Occidentales, las respuestas revelan una profunda injusticia estructural.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/capiremov.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/ES-1024x1024.png\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La salud al margen<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La contaminaci\u00f3n provocada por la quema de combustibles f\u00f3siles no afecta por igual a hombres y mujeres. Diversos estudios asocian la exposici\u00f3n prolongada a part\u00edculas en suspensi\u00f3n con tasas m\u00e1s elevadas de abortos espont\u00e1neos, infertilidad y c\u00e1ncer de mama. En ciudades mineras como Bor, en Serbia, y Tuzla, en Bosnia, se registra un n\u00famero creciente de enfermedades respiratorias y casos de c\u00e1ncer entre la poblaci\u00f3n. Sin embargo, la ausencia de un an\u00e1lisis espec\u00edficopor g\u00e9nero de esos datos sobre salud invisibiliza estad\u00edsticamente el sufrimiento de las mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Asimismo, en Bitola, los pediatras llevan mucho tiempo alertando sobre el repunte del asma entre los ni\u00f1os. \u201cCada invierno, el hospital queda abarrotado\u201d, dice una enfermera de la regi\u00f3n que pidi\u00f3 no ser identificada. \u201cEl aire huele a carb\u00f3n quemado y las madres llegan con ni\u00f1os que tienen dificultades para respirar. Siempre son las madres: se quedan en casa, faltan al trabajo, se sientan junto a la cama del hospital. La contaminaci\u00f3n les roba tiempo y fuerzas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los sistemas de salud de la regi\u00f3n casi nunca se establece la relaci\u00f3n entre la contaminaci\u00f3n ambiental y la salud reproductiva o el bienestar mental de las mujeres. La mayor\u00eda de los informes gubernamentales abordan la contaminaci\u00f3n del aire como una cuesti\u00f3n t\u00e9cnica, no social. As\u00ed, el v\u00ednculo invisible entre los combustibles f\u00f3siles y la desigualdad de g\u00e9nero sigue siendo, en gran medida, inexplorado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Pobreza energ\u00e9tica y supervivencia diaria<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras los pol\u00edticos debaten la transici\u00f3n energ\u00e9tica, millones de familias de los Balcanes viven en lo que los expertos denominan pobreza energ\u00e9tica: la imposibilidad de pagar los servicios b\u00e1sicos de calefacci\u00f3n, refrigeraci\u00f3n o electricidad adecuados. Seg\u00fan la Secretar\u00eda de la Comunidad de la Energ\u00eda europea, casi una de cada tres familias de la regi\u00f3n se enfrenta a dificultades para pagar las facturas de energ\u00eda. Las mujeres, especialmente las madres solas, las jubiladas y quienes viven en zonas rurales, son las m\u00e1s perjudicadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En muchos pueblos, para la calefacci\u00f3n todav\u00eda se utiliza le\u00f1a o carb\u00f3n. Recoger, transportar y gestionar ese combustible es una tarea que recae sobre las mujeres. En los complejos de edificios residenciales antiguos, suelen ser ellas quienes hacen cola para pagar las facturas o negociar con la compa\u00f1\u00eda el\u00e9ctrica. Cuando sube el precio de la energ\u00eda, son las mujeres las que recortan gastos, reduciendo la calefacci\u00f3n de tres habitaciones a una, cocinando menos o posponiendo visitas al m\u00e9dico para ahorrar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En invierno, la mala calidad del aire y la precariedad de la calefacci\u00f3n se combinan en un c\u00edrculo vicioso: las mujeres inhalan m\u00e1s humo en el interior de sus hogares, mientras los hombres trabajan expuestos al aire libre en minas o f\u00e1bricas. Sin embargo, las soluciones \u2014como mejor aislamiento, estufas limpias o paneles solares\u2014 siguen estando fuera del alcance de las familias de bajos ingresos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Un sistema energ\u00e9tico masculino<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las industrias energ\u00e9ticas de los Balcanes Occidentales \u2014la miner\u00eda del carb\u00f3n, la refinaci\u00f3n de petr\u00f3leo y la generaci\u00f3n de energ\u00eda\u2014 est\u00e1n dominadas casi por completo por hombres. Las mujeres representan menos del 12\u202f% de la mano de obra del sector energ\u00e9tico en la regi\u00f3n y apenas un 5\u202f% ocupa puestos t\u00e9cnicos o de gesti\u00f3n. Por el contrario, ellas realizan m\u00e1s del 70\u202f% del trabajo dom\u00e9stico no remunerado relacionado con la energ\u00eda en el hogar: calefacci\u00f3n, cocina y cuidados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el actual proyecto de Macedonia del Norte para sustituir el carb\u00f3n por energ\u00eda solar en Oslomej, aclamado p\u00fablicamente como un modelo de \u201ctransici\u00f3n justa\u201d, las consultas iniciales han contado con la participaci\u00f3n de solo un reducido grupo de mujeres. Asimismo, los programas de capacitaci\u00f3n para nuevos empleos verdes relacionados con la construcci\u00f3n y el funcionamiento de las centrales solares se dirigen principalmente a hombres. Sin medidas espec\u00edficas que aborden la cuesti\u00f3n de g\u00e9nero, en palabras de Aleksandra Nakova, \u201ccorremos el riesgo de construir el mismo patriarcado con paneles solares\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La transici\u00f3n del carb\u00f3n a la energ\u00eda limpia, que suele presentarse como una necesidad econ\u00f3mica, es tambi\u00e9n una cuesti\u00f3n cultural. Durante d\u00e9cadas, la identidad masculina en las ciudades industriales de los Balcanes ha estado vinculada a la mina, la central el\u00e9ctrica y la f\u00e1brica. A medida que esos empleos desaparecen, aumentan las tensiones sociales y las mujeres cargan con el impacto, sosteniendo a las comunidades mediante cuidados no remunerados, peque\u00f1as pr\u00e1cticas agr\u00edcolas y trabajo informal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Voces ausentes en la mesa<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La injusticia procedimental \u2014la falta de participaci\u00f3n de las mujeres en la toma de decisiones\u2014 es uno de los mayores puntos ciegos de la pol\u00edtica energ\u00e9tica de los Balcanes. En la mayor\u00eda de los pa\u00edses, los ministerios de energ\u00eda, las empresas nacionales de distribuci\u00f3n de energ\u00eda y las agencias reguladoras est\u00e1n dirigidos por hombres. Las consultas a las comunidades afectadas, cuando se producen, son breves y t\u00e9cnicas. Rara vez se invita o se escucha a las mujeres de los territorios, que son precisamente quienes mejor comprenden las consecuencias cotidianas de la contaminaci\u00f3n, el aumento de los precios y los apagones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Organizaciones de la sociedad civil se esfuerzan por llenar este vac\u00edo. As\u00ed, La Red WASH de los Balcanes [Balkan WASH Network], por ejemplo, re\u00fane a mujeres de zonas rurales para defender su acceso al agua potable y al saneamiento. Grupos como Mujeres Comprometidas con un Futuro Com\u00fan [Women Engage for a Common Future \u2013 WECF] y Periodistas por los Derechos Humanos [Journalists for Human Rights] documentan los testimonios de mujeres que viven cerca de minas y zonas industriales. Pero a menudo sus recomendaciones acaban relegadas a las notas a pie de p\u00e1gina de los informes oficiales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Las posibilidades de la transici\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una transici\u00f3n con justicia de g\u00e9nero va m\u00e1s all\u00e1 de sustituir el carb\u00f3n por paneles solares. Exige invertir en las personas, especialmente en las mujeres. Ello implica garantizar el acceso a guarder\u00edas y al transporte p\u00fablico para facilitar su participaci\u00f3n en nuevos programas de capacitaci\u00f3n; ofrecer incentivos financieros a las cooperativas energ\u00e9ticas dirigidas por mujeres; y promover proyectos locales de energ\u00eda renovable que beneficien directamente a las comunidades, no a los inversores privados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya existen iniciativas piloto en curso. En la zona rural de Serbia, una peque\u00f1a cooperativa de mujeres agricultoras ha instalado deshidratadores de frutas y hierbas que funcionan con energ\u00eda solar, lo que reduce los costes y genera ingresos adicionales. En Bosnia, las asociaciones locales de mujeres realizan campa\u00f1as por el derecho a participar en el seguimiento de los datos sobre contaminaci\u00f3n. En Macedonia del Norte, hay cada vez m\u00e1s mujeres ingenieras que se incorporan al sector de la auditor\u00eda y la eficiencia energ\u00e9tica. Estos ejemplos demuestran que, cuando las mujeres lideran, la sostenibilidad no solo es m\u00e1s limpia, sino tambi\u00e9n m\u00e1s justa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero este avance a\u00fan es fr\u00e1gil. Sin apoyo pol\u00edtico a largo plazo, muchos proyectos locales sobreviven solo como experiencias que existen gracias al apoyo de donantes. Para convertirlos en cambios sist\u00e9micos, los gobiernos deben recopilar datos por g\u00e9nero, establecer cuotas para la participaci\u00f3n de las mujeres y vincular las pol\u00edticas sociales \u2014como el trabajo de cuidados y el empleo\u2014 a las metas clim\u00e1ticas y energ\u00e9ticas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>M\u00e1s all\u00e1 de las cifras: un cambio cultural<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La transici\u00f3n energ\u00e9tica no es solo una cuesti\u00f3n t\u00e9cnica: es profundamente social. Exige replantearse lo que valoramos como \u201ctrabajo\u201d y qui\u00e9n puede dar forma al futuro. Durante generaciones, las mujeres de los Balcanes han sido tratadas como v\u00edctimas de la pobreza y la contaminaci\u00f3n, y rara vez se las ha considerado sujetos activos en materia de energ\u00eda. Sin embargo, son ellas las que gestionan la energ\u00eda, decidiendo cu\u00e1ndo encender la calefacci\u00f3n, c\u00f3mo ahorrar combustible y c\u00f3mo mantener a una familia viva durante una crisis.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es fundamental reconocer esos conocimientos de la vida cotidiana. A medida que la regi\u00f3n avanza hacia la adhesi\u00f3n a la UE y hacia una energ\u00eda m\u00e1s limpia, la igualdad de g\u00e9nero debe incorporarse a todas las pol\u00edticas. El coste de no tenerlo en cuenta es alto: las transiciones que excluyen a la mitad de la poblaci\u00f3n no son justas ni sostenibles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante mucho tiempo, las mujeres han pagado el precio oculto de la energ\u00eda. Solo habr\u00e1 un futuro energ\u00e9tico verdaderamente justo cuando ellas ya no tengan que limpiar el polvo de un sistema construido sobre su silencio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Natasha Dokovska forma parte de la Marcha Mundial de las Mujeres en Macedonia del Norte.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fuente: <a href=\"https:\/\/capiremov.org\/es\/analisis\/el-precio-oculto-de-la-energia-como-los-combustibles-fosiles-danan-la-vida-de-las-mujeres-en-los-balcanes-occidentales\/\">https:\/\/capiremov.org\/es\/analisis\/el-precio-oculto-de-la-energia-como-los-combustibles-fosiles-danan-la-vida-de-las-mujeres-en-los-balcanes-occidentales\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En toda la regi\u00f3n de los Balcanes Occidentales, desde las minas de cobre de Serbia hasta los valles de lignito de Bosnia y las centrales t\u00e9rmicas de Macedonia del Norte, se repite la misma historia: una econom\u00eda que mantiene una dependencia de los combustibles f\u00f3siles, donde las mujeres soportan en silencio la mayor carga de esta dependencia. <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":16551,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-16550","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-espacio-feminista"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16550","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16550"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16550\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16552,"href":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16550\/revisions\/16552"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/media\/16551"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16550"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16550"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.hemensalidaporlaizquierda.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16550"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}